Acabo de leer el post de un chico que se encuentra triste pues una chica se desapareció de sus redes sociales y ahora parece haberle bloqueado. Yo no le conozco ni a él ni a ella, pero me recordó una historia que me gustaría compartir… porque las mujeres también nos desaparecemos sin explicación, aunque casi siempre hay un motivo.
Soy una chica que probablemente se va a «desaparecer» de la vida (del whatsapp, de facebook, de las redes sociales, vaya) de un chico sin dar una explicación. Con eso, no quiero decirte que sea algo «bueno», pero quiero dar una perspectiva diferente. ¿Tal vez abro el debate? Quién sabe.
(Nota: O, tal vez, a alguien se le ocurre una solución mejor. Yo no la he encontrado).
Hace unos tres años conocí a un chico a la salida de un espectáculo musical. Yo andaba sola como casi siempre en estos casos. A la salida del evento se me acercó un chico normal y simpático que empezó a hablarme. Compartíamos un gusto musical extrañísimo. Descubrimos que teníamos conocidos en común. Y a mi se me ocurrió la estúpida (estúpida, estúpida) idea de que podíamos ser amigos. Juro que sin ninguna intención. Nunca la hubo. Aún no la hay. No la habrá.
Cierto día me habló de quedar, en la tarde, a tomar un café. Ingenua yo, seguí pensando en la pura amistad. Durante dicha salida, algún comentario me hizo pensar que él tenía otra intención… pero algunas ya sabrán cómo es esto del autoestima baja. Una estupidez: siempre piensas que te estás comiendo la cabeza sin motivo y, por ende, que estás malinterpretando una situación inocente. Cada uno pagó su café, todo tranquilo, sin contratiempos más que algún comentario «galán» que ciertos chicos en mi país acostumbran a hacer (los que yo deteste desde lo más profundo del alma. Y se lo dije).
Tiempo después (algunos meses) quedamos de nuevo. Por ese entonces yo tenía novio. No me malinterpreten: siempre he tenido amigos/as, mi novio también tenía amigos/as, y aunque casi siempre salíamos juntos, también salíamos por separado. Sin infidelidades, sin celos, aunque con una relación tranquilamente monógama y sin secretos. Y este chico sabía todo esto. Pero en algún momento, va y me habla de «este romance que estamos iniciando». Yo quedé en shock. ¿Romance? ¿es broma? ¿en qué momento empezamos -nosotros- un romance al que nadie me invitó? Aclaré que no, que no había nada de eso. O al menos, creí que lo había aclarado. Todo tranquilo.
Pasó el tiempo y cada vez que me hablaba de quedar, a mi no me acomodaba. Parte de mi sentía que me estaba comiendo la cabeza de más («los chicos no van por ahí pillándose de mi sin motivos, entonces ¿por qué habría pasado eso ahora?»), pero otra parte decía que no, que había otra intención de su parte. Por ende, no quise quedar más con él. Incluso después de terminar la relación con mi novio no quise quedar con este chico.
Cierto día empezó un ciber-drama, que «me extrañaba», y así. Y yo no entendía nada. Porque oye, tío, nos conocimos hace dos años y nos hemos visto dos veces. No hablamos seguido. No nos contamos confidencias. No sabemos secretos familiares el uno del otro ni profundas reflexiones sobre la vida ni le he contado mis dramas amorosos… y él va y «no hace otra cosa que pensar en mi» y cuanta rareza. La situación se volvió cada vez más incómoda. Le dije en varias ocasiones cosas como «oye, ¿tú tienes claro que yo no quiero ni nunca he querido nada contigo?» y él afirmaba que sí, que todo bien, que yo le gustaba por tal y cual motivo pero que sólo había amistad entre nosotros.
Mis amigas decían «bórralo de facebook» y «bloquéalo de whatsapp». Pero yo sentía que él no me había hecho realmente nada malo. De hecho, nunca me ha dicho algo diferente a «te ves muy bonita en esa foto» o «eres muy interesante». Por ende, me parecia (y me parece) mal eliminarlo de mis redes sin darle una explicación. Pero cuando se la doy, no parece internalizarla. Hace pocos días, tras una conversación obviamente muy cortante, él sale con que se siente más cerca mío que antes y que está encontrando un camino para llegar a mi corazón (¿?).
Sin embargo, no es realmente una mala persona. Es solo que a mi no me gusta. No es feo, ni nada eso. Pero a mi no me interesa nada más que para conversar tonterías e intercambiar opiniones sobre música. Y más clara ya no puedo ser.
¿Cuáles son mis opciones? O le digo de golpe que le odio y que salte al río (lo que no es cierto, vamos), o simplemente le borro y bloqueo de todas mis redes. Por pura decencia no he hecho esto último (porque sigue pareciendome feo hacer eso, desaparecer sin una «explicación»). Pero parece que me tomó como alguna clase de desafío personal, lo que me molesta muchísimo (y también se lo dije).
Por ende, a la próxima tontería he decidido que me desapareceré. Supongo que es lo más parecido al «ghosting» que haré en mi vida.