Te leo y tengo tantas cosas que decirte. No sé si me leerás, pero he sentido la necesidad de escribirte y contarte lo que veo desde fuera. Primero, que no eres tonta, en absoluto. Una persona con la capacidad de comunicar lo que te pasa y de hilar un discurso tan claro de algo tan complejo como lo que estás viviendo, es una persona muy inteligente.
Lo que describes tiene muchos elementos que son característicos de una relación abusiva, aunque se presenten de forma sutil, envueltos en lógica, corrección o supuesta “superioridad intelectual”. Poco a poco, durante estos cinco años, tu novio te ha ido anulando.
Me gustaría ofrecerte otro ángulo para que lo pienses.
A veces confundimos la inteligencia con la seguridad con la que una persona habla. Es muy fácil asumir que alguien “tiene razón” o “sabe más” solo porque lo dice con firmeza, sin titubeos, con palabras complejas o con tono de profesor. Pero no siempre es así. Muchas personas hablan desde la autoridad aunque estén equivocados o solo repitan ideas sin verdadera comprensión. He sido testigo de gente diciendo cosas sin puto sentido (cosas que yo sé con la misma seguridad que se que menstrúo cada mes) pero defendiendo esas tonterías como si fueran una verdad absoluta. Tú pareja poco a poco te ha ido haciendo sentir insegura, y eso está haciendo que la dinámica cada vez te anule más, cada vez te haga sentir más pequeña.
En tu caso, me parece que llevas mucho tiempo haciendo esfuerzos enormes por estar a la altura de alguien que, más que dialogar contigo, te invalida. Alguien que, en vez de animarte a pensar por ti misma, te va robando poco a poco la confianza para hacerlo.
Y lo más peligroso es que ya empezaste a dudar de ti misma, de tu valor, de tu memoria, incluso de tus emociones. Eso tiene un nombre: gaslighting. Es una forma de abuso emocional muy común y muy devastadora, donde uno empieza a creer que el problema está en su cabeza, cuando en realidad es la relación la que lo va desarmando.
Tu malestar es real. Tu cansancio, también. Y el hecho de que hayas intentado adaptarte una y otra vez, sin conseguir sentirte mejor contigo misma, no significa que estés fallando, sino que la situación es insostenible.
No necesitas ser más lista, más rápida, más culta o más crítica para que alguien te respete.
Necesitas estar con alguien que no te haga sentir examinada cada vez que hablas.
Alguien con quien puedas decir “no sé” y aún así sentirte válida.
Alguien con quien puedas pensar en voz alta sin miedo.
No sé si lo ves ahora con claridad. Solo quiero decirte que, desde fuera, se nota el desgaste y la asimetría.
Y que mereces una vida donde no tengas que estudiar para ser suficiente. Donde tu voz no tiemble. Donde el amor no te apague.
Me encantaría que este mensaje te ayudará, que pudieras ver las cosas desde otra perspectiva. Por favor, vuelve a escribir y cuéntanos que tal estás, dinos si nuestras respuestas te han dado un poco de aliento.
Un abrazo