Hola,
Antes de nada decir que no soy madre ni sé si lo seré pero si soy muy empatica y casi lloro leyendo el post de la pena que me da ver niños que sufren como sufrí yo.
Yo era esa niña que desde la guardería e infantil y durante toda mi vida ante situaciones nuevas: lloraba desconsoladamente por el miedo ATROZ que me daban y me dan situaciones nuevas. Y recuerdo literalmente pasarlo fatal, el dolor de barriga por la ansiedad y notar que el corazón se me saldría por la boca. Como si me persiguiese un león.
Creo que mis reacciones no eran “habituales” según la normalidad establecida porque éramos pocos niños así en infantil, la mayoría entraban contentos. Yo luego es cierto que jugaba y tal pero lo que quería era estar en mi casa, pues los sonidos, olores, gente y cosas nuevas me cuestan muchísimo de asimilar.
En la edad adulta –y porque investigue yo porque ningún psicólogo ni psiquiatra a los que había ido por temas de ansiedad y depresiones varias me lo sugirió si quiera— fue que soy TEA y me lo diagnosticaron a los 25 años. Ahora tengo casi 28. No creo ni mucho menos que todos los niños que lloran para entrar al cole sean neurotipicos, pero sí que vengo a decir que con mi edad recuerdo perfectamente lo mal que lo pasaba, no solo en infantil sino en todas mis etapas escolares e incluso laborales (al cambiar de puesto de trabajo) la ansiedad al ir a un sitio nuevo. Y esto le debe pasar a más personas.
Y aquí mi dilema, no sé si es bueno proteger al niño llevándotelo a casa nuevo y que el día que tenga que ir obligatoriamente a primaria sea peor y encima sea el único que llore, y esto se pueda extender a la ESO y otras etapas educativas posteriores así como empleos, o si sí que es mejor ahorrárselo. Sobre todo porque está en una edad que no puede entender lo que le pasa.
Me voy a mojar y pienso que si pudiese quedarme con él en casa sí que le evitaría P3 y cuando entienda mejor las cosas llevarle a P4… Total, no viene de ahí la diferencia. Pero hagas lo que hagas está bien. Yo lo pasé fatal toda mi vida y a día de hoy tengo mis limitaciones pero no creo que mis padres fuesen “malos” por eso, tenían que trabajar y es lo que hay… Y a ti te mando un abrazo muy fuerte!!