Tengo un niño de cuatro años y desde hace tiempo no quiere dar besos a nadie que no sea su padre o yo. A veces ni eso. Cuando ve a mis padres o a mis suegros, se les queda mirando, sonríe, les dice hola y punto. No hay beso ni abrazo, y si alguien se lo pide directamente, él dice “no quiero”.
A mí me parece bien. Me parece sano incluso. No quiero enseñarle que tiene que hacer algo físico solo para complacer a los adultos. No quiero que crezca pensando que su cuerpo está al servicio de la educación o de la cortesía. Si no quiere besar, no besa. Ya está.
Pero mi madre lo lleva fatal. Dice que está criando un niño maleducado y que en su época eso no se consentía. Que parece que no quiera a su abuela.
Y claro yo me enfado.
Porque si mi hijo no quiere, no quiere. No es una falta de amor es una decisión. Tiene derecho a decidir sobre su cuerpo desde pequeño. Pero esto genera tensiones familiares cada fin de semana. Me siento entre la espada y la pared: mi madre lo adora pero no entiende que su cariño no se mide en besos. Cómo hacéis para explicar a la familia que el consentimiento no se negocia ni aunque sea con un beso de abuela?
