Hola! Vengo a contaros mi dramón, o así lo veo yo vamos.
Trabajé en otro país y aunque no quería conocí a alguien… enseguida congeniamos y nos fuimos a vivir juntos. Todo muy bien. Excepto porque yo no quiero quedarme toda mi vida en ese país; y él tiene un buen trabajo que no va a dejar para venir al mío. Cuando le conocí yo trabajaba, se me acabó el trabajo y traté sin éxito de encontrar algo allí (las remuneraciones eran una mierda hablando mal y pronto, pero ni aceptando algo malo trabajé porque estaba sobrecualificada). Mientras, se me acababa el dinero y me pasaba los meses sola porque el trabaja y estudia. Así empezaron bastantes discusiones y yo medio depre, claro. Hasta hace poco que me llamaron para el trabajazo temporal aquí, y de una semana a otra me marché. Ambos sabíamos que tenía que hacerlo, y ya os imagináis, una semana de lloros por ambas partes.
Bueno, ¿qué pasa? Pues que ni estando lejos puedo manifestarme o pedirle algo. No le puedo decir que siento que no me está prestando atención ni en la distancia. Trato de explicarle que si no está un poco más atento las cosas se van a enfriar. Y me sale con que no le presione que es su primera vez a distancia. Trato de hacerle ver que es importante a distancia hacer planes a futuro, y me dice que no le sale en este contexto y menos con un móvil. Y ya para rematar, me dice que no piensa dejar su país porque ahí tiene todo y aquí nada, cuando yo sí he hecho el intento de buscarme allí la vida, gastarme mis ahorros y estar sola. Entonces, si ni hace el amago de plantearse venir, a mí tp no me dan ganas de volver cuando se me acabe mi trabajo, sabiendo que con suerte encuentro algo. Me dan ganas de mandar todo a freír aunque por dentro me esté doliendo su incomprensión e indiferencia.
No sé cómo hacer que valore y cambie el chip. He pensado en yo también hacer mis cosas sin prestarle atención. No puedo ser yo la que tire en solitario cuando soy la que más ha hecho y la que más tendría que sacrificar.
¿Cómo le veis? Malamente, ¿verdad?