Éramos demasiado jóvenes (quiero creerlo así), no pudimos controlar la fuerza del amor que nos teníamos en ese entonces. Tu querías vivir una aventurara a diario y yo ya veía el fin de mis días a tu lado.
Llego el día en el que entramos en un bosque profundo, donde todo era oscuridad, por mas que cerrábamos los ojos con fuerza nunca terminaba de amanecer, hizo un fuerte viento y nos despego los pies de la tierra. Ahora caminamos por rumbos diferentes, pero una parte de mi aún sigue anclada a ese bosque esperando que vuelvas a perderte, y vuelvas a chocar conmigo, que ahora vengas mas fuerte, mas maduro y menos aventurero, que hallas atrapado ese amanecer que nos hizo falta para continuar. Sigo, aquí sigo y no he podido moverme un centímetro de ti a pesar de todas las horas que han pasado sin amanecer y perdidos en la nada absoluta.
Nunca ha vuelto a ser nada igual, seguro que tu tampoco puedes sonreír de la misma manera, teníamos algo que solo era nuestro, tan de nosotros como lo sigo siendo yo de ti cada vez que me pierdo en un bosque diferente tratando de encontrarte. Me he creado una idea de lo que es perderse y nosotros encajamos a la perfección.
Sigo en medio de dos nadas esperando que tomes mi mano y volvamos juntos al camino por el cual nos perdimos y lleguemos al final a casa, tan cansados que no querramos mas que convertirnos en uno solo y ser el aire que respiramos .
EL CAMINO POR EL QUE NOS PERDIMOS
Viendo 1 entrada (de un total de 1)