Buenas noches Loversizers! Vuelvo al foro después de un tiempo para contaros lo sucedido hace unos días.
La semana pasada fueron las fiestas del barrio de mi abuela, y como todos los años, nos juntamos para hacer una cena familiar. Yo llevaba mucho tiempo sin verla y decidí ir a la cena sin avisarla, para darle una sorpresa. Pues bien, la que se llevó la sorpresa fui yo cuando me recibió mi abuela y sin saludarme ni darme la bienvenida ni nada por el estilo me dijo: HAS ENGORDADO MUCHÍSIMO. Al escuchar esas palabras se me vino el mundo encima. Yo sabía que había engordado(no soy tonta), pero que una persona mayor, a la que llevo tiempo sin verla y que en vez de alegrarse por mi visita me dijera horrorizada que había engordado me hundió.
Siempre he sido una persona gorda y nunca me he avergonzado de ello. Tengo la suerte de tener un autoestima bastante elevada, pero este comentario me ha dejado bajo tierra. Desde que me lo dijo no dejo de pensar en su cara de asombro y en esas palabras. Me miro al espejo y me veo más gorda que nunca, y lo que más me aterra es que he empezado a pensar que estoy gorda con una connotación negativa.
Llevo años trabajando para quererme a mí misma, querer mis imperfecciones, mis muslos que se rozan y me rompen todos los pantalones, mi culo gordo y mis tremendas tetas. Llevo años intentando adorar mi cuerpo, y cuando por fin estoy llegando a la meta de quererme y aceptarme tal y como soy, escucho estas palabras y taladran mi cabeza día sí día también.
Sé que ahora, más que nunca tengo que seguir firme y luchar por el amor propio, por la aceptación y por amarme a mí misma por encima de todo, pero creedme cuando os digo que me miro en el espejo y me doy asco.
Esccribo estas últimas líneas llorando y esperando respuestas que me den mucha fuerza para seguir en este camino de aceptación y amor.
Muchísimas gracias por leerme!
Úrsula.