Buenos días!
Me he levantado con ganas de compartir mi drama de vida y salir a la palestra a tragarme verdades como puños.
Hace unos 10 años que me he vuelto mala persona en lo que respecta a las amistades.
La razón de este cambio en mi forma de ser creo que fue la continua decepción con las amigas, pero siempre sentí que algo dentro de mí no estaba bien.
Siempre he tenido problemas con la gente de todo tipo, desde bullying (tanto escuela como trabajo) hasta acostarse con mi novio.
En la veintena tuve un grupo de amigas que incluso me caían mal, siempre estaban hablando mal del que no estaba delante y lo justificaban con el típico «solo estamos diciendo las verdades». Así que cuando hice más amigas las di de lado. Ya había muchos problemas, el detonante fue que una noche de marcha en otra ciudad, volvíamos las cuatro en el bus nocturno. Este se llenó y mucha gente se iba quedar fuera. No pasaba nada porque mandaban otro bus a recoger al resto, así que les dije que saliéramos de la multitud, pero ellas hicieron fuerza, me soltaron la mano y entraron todas. Me quedé allí y sentí ganas de llorar por el feo, pero me encontré a gente conocida y estuve entretenida. A lo largo del domingo no recibí ni una llamada, ni un mensaje o lo que era más propio de la época, tener el pc todo el día conectado y chatear, supongo que sería el messenger. Cuando nos volvimos a ver la finde siguiente, sin yo mencionar el hecho una me dijo que no se dio de cuenta de que no estaba y otra me dijo que se quedó preocupada porque me quedara tirada pero que no se le ocurrió llamarme. Me dio vergüenza y dije «ah tranqui no pasó nada» como si no me importase.
Así que eso cambié de pandilla y entre medias me eché novio.
Cuando me quedé soltera me quedé sin amigas porque una estaba con mi novio y el resto de la pandilla decía que eran amigos de todos. Yo me alejé y dejé de hablarles. Sé que todo el mundo dice que no es así, pero no quiero ser amiga de alguien que es amiga de una persona que me ha hecho daño. El «es que a mí no me ha hecho nada» no me parece bien, me lo ha hecho a mí, ha estado siendo mi amiga mientras se acostaba con mi novio, si fuera al revés yo cortaría la amistad.
Luego tuve gente que no creo que fueran amigas, sino más bien personas solteras que se juntan para ocupar tiempo, pues siempre que se echaron pareja tanto ellas como ellos acabaron por desaparecer.
Este grupo digno de «Cuarto Milenium» se divide en: los que se casaron y los que se dejaron.
Los que se dejaron han pretendido volver a mi vida como si el tiempo nunca hubiese pasado. Le dan la vuelta a la tortilla y afirmar que has sido tú quién les ha dado de lado. Mi postura es de rechazo, les explico que cuando me quitaron de sus vidas yo me quedé forever alone y así como no les importó ahora no me importa a mí que sean ellas quienes están así. Porque es cierto, me dicen que soy mala pero creo que es algo que tienen que aprender.
Los que siguen se suelen casar. No sabes nada de ellas en años pero cuando toca boda te invitan. Al verme en esta situación tiré también de sinceridad, «no sé nada de ti en años, ya no tenemos feeling así que no siento que tenga un lugar en tu boda». Ahí es cuando se desesperan y confiesan que solo hay invitados del novio y que les da vergüenza no tener amigos que invitar. Recoges lo que siembras.
Actualmente sí que tengo bastante vida social, me gusta el deporte y la aventura y eso facilita conocer gente. Además por el trabajo conozco a gente nueva todos los días.
Suelo caer bien en seguida y a la gente le encanta contarme sus amoríos.
¿Por qué? No lo sé. Porque a mí ellas no y me siento fatal por ello. Puedo estar un rato, un día con ellas pero no mucho tiempo.
No sé explicarlo, pero siento que las que conozco ajenas a un hobbie común me llaman para «tomarnos un café y ponernos al día» me utilizan.
Solo quieren pasarse todo el día hablando del mismo puñetero tema, que siempre es, un tío. Un hombre con el que se ilusionan porque les dice hola. La psicóloga dice que soy buena escuchando y que estoy condenada a escuchar dramas mundanos.
Me cuentan tonterías impresionantes y me dan muchísima pena puesto que lo que veo son personas desesperadas por tener a alguien que no saben estar con ellas mimas y se van con cualquiera aunque se vea a las leguas que ni les gusta. Pasan por alto milongas que les cuentan, las dejan plantadas, muchos son casados…un trato horrible!!!
Las veo tan solas que me dan pena.
Pero no me parece una amistad recíproca, porque no saben nada de mí.
El otro día algunas se enteraron de que hacía deporte porque vieron mi foto en el periódico en una gala recogiendo un trofeo.
Me dijeron que no sabían que hacía deporte, que sí sabían que iba al gimnasio pero que eso lo hace todo el mundo.
Algunas también me dijeron que yo nunca hablo mucho, a lo que respondí «hablo poco porque siempre estás tú hablando y no me dejas y cuando lo hago o coges el móvil o cambias de tema».
Tampoco le dieron importancia. Y eso me fracturó tanto por dentro…que tiro la toalla con la amistad.
No sé, creo que no estoy hecha para el mundo de la amistad. Veo que la gente perdona cosas o no le da la importancia que le doy yo, por eso creo que este mundo no es para mí.
Gracias por vuestro tiempo.