Hola, chicas. Después de casi dos años de relación, siento que lo que os voy a contar ya me pesa demasiado y necesito algún consejo o al menos alguien con quien poder comentarlo. Perdón porque de antemano sé que va a ser muy largo.
Cuando conocí a este chico él se sentía estancado, llevaba así años, lo ha pasado muy mal por diversos temas. Estaba en un pozo de estar triste y sin ser capaz de hacer nada. Quiere pero no lo hace. Acaba de pasar los 30, vive con su madre, ha retomado los estudios con un grado superior y trabaja en la hostelería. Yo no tengo ningún problema con eso, si no con lo muchísimo que se queja cada día de que necesita salir de ahí y no mueve un dedo.
El trabajo lo tenía para mantenerse económicamente hasta que terminase sus estudios y poder dedicarse a lo suyo. El caso es que dice que ya no está agusto, necesita cambiar de aires, un ambiente tóxico. Intento apoyarlo mientras siga ahí pero también le sugiero que mire ofertas nuevas en la ciudad, que revise su cv, a ver si hay algo que le encaja más y donde pueda estar más cómodo… no lo hace pero aún así sigue quejándose cada día.
Con los estudios igual. Tuvo que dejarlos en su día y decidió retomarlos con un grado superior. Ha estado quejándose de que no aprobaba porque los profesores eran demasiado exigentes, de la cantidad de trabajo que tenía. Pero es que no hacía nada.. de hecho creo que los profesores han sido demasiado buenos, le han repetido los exámenes varias veces, los trabajos, se los han aceptado hasta tres meses después de la fecha de entrega!! Lo dejaba todo para última hora, no estudiaba, si se agobiaba en lugar de enfrentarlo hacía lo de siempre cuando se agobia: refugiarse en la play.
No sabe hacer gestiones solo, no sabe freír ni un huevo, no sabe limpiar, no sabe hacer nada… intento ayudarlo pero a día de hoy ya estoy cansada. Ahora a todo esto os quiero contar la implicación de mi suegra, que no es por echarle la culpa a ella, que es de los dos pero bueno, a ver qué opináis. Ya os he dicho cómo se sentía y su situación cuando lo conocí, pero me dijo que necesitaba salir de ahí y estando conmigo sentía energía para hacerlo. Con el trabajo me pidió ayuda para hacerse un linkedin, le pareció bien revisar su cv, mirar ofertas… pero si de por sí le cuesta salir de ese pozo de angustia y no hacer nada, en el momento que mi suegra dijo «para qué con lo cerca que tienes el trabajo» ya bastó para quitarle esas ganas.

Con los estudios este segundo año le ha ido mejor, raspadillo pero mejor. Me tuve que poner con él, darle algún empujón, hasta le hice (y me arrepiento) los apuntes estudiando yo en lugar de él. Siempre lo intentaba animar para que en lugar de estar triste por haber fallado, que vea que puede hacerlo mejor y que es capaz de todo. Al final lo ha conseguido y puso de su parte pero no veas lo que costaba cada vez que mi suegra aparecía echándole la culpa a los profesores, diciendo que su niño se esforzaba mucho y que tenía que descansar (señora, su hijo ha repetido por tocarse los cataplines y jugar a la play mientras tenía que estudiar).
Ella se va muchas veces y se tiene que quedar solo. Desde el primer día conmigo me pidió si le podía enseñar algo de cocina, lo hice encantada, empecé a verlo con una sartén y motivado por aprender más. Increíble porque odia la cocina pero se esforzaba.. hasta los comentarios de que su hijo no tiene por qué tocar la cocina, que para eso está ella y que si tiene hambre, que vaya a pedirle comida. Otra vez veo como su motivación se esfuma.
Cuando lo conocí también me dijo que le encantaría viajar y que también quería aprender a desenvolverse. En cada escapada que hemos hecho se ha tenido que meter, llamar cada dos horas y pedir detalles de todo, decirle lo que tenemos que hacer en tal sitio, hasta le abre la maleta para meter lo que quiere y sacar lo que quiere sin permiso y después es todo un desastre. Le he regalado un viaje al extranjero por su cumpleaños y su madre dice que no está contenta, que le da miedo, sé que lo va a fastidiar… porque él ha pasado de tener ilusión a estar nervioso pensando que algo va a salir mal. A mí ya me fastidia bastante porque he llegado al punto de estar visitando algún sitio que nos hacía ilusión juntos y estar sola viendo, por ejemplo en un museo, los cuadros sola mientras él se pasea contándole cada detalle. O tener un planning hecho y tener que fastidiarlo porque a su madre en el último momento se le ha antojado que visitemos una iglesia (no somos creyentes, ella sí) y ver la tumba de no se qué señor que hace milagros y es más importante que todo nuestro viaje. Y tiene que cogerle el teléfono aunque no sea el momento y tenemos que hacer todo lo que quiere esa señora al momento también porque es su madre. Que una vez vale, que no me importa cambiar planes, no me importa que le cuente lo que hacemos por tlf, pero es que es todo el tiempo. Muchas veces por hacerle caso hemos acabado mal porque se ha equivocado ella.
Se mete en todo, tiene que hacerlo todo por él, todas las gestiones, la comida, la ropa, la cama, tiene que meterse en todo. Mi pareja le cuenta todo, hasta cosas nuestras que considero demasidado privadas y no me gustaría pero bueno. El caso es, por poner un ejemplo, que tiene a su niño en un altar. Hace poco fue él a contarle que se sentía mal porque en mitad de una discusión me había dicho sin pensar cosas horribles y la respuesta de su madre fue tal cual «eso ni es un insulto, tiene la piel muy fina, esa chiquilla no puede ser así y tú no mereces estar triste sin hacer nada malo así que quizá tengas que dejarla». Del tirón.
También queremos, con nada que se pueda, irnos a vivir juntos y nos haría ilusión una mascota y un bebé (cuando se pueda y si es que llegamos a tanto). Lo veía animado con la idea, admitiendo que le iba a costar vivir solo pero que se iba a esforzar por aprender. Ya ha dicho ella que no quiere nietos ni animales (le hace ascos a mi cachorrito), y ha montado el drama de que se ve venir que se irá pronto de casa y que qué angustia, que estaría muy mal. Qué pasa… que se queda bloqueado y empieza a pensar que ni hijos ni mascotas ni mudarse conmigo.
No puedo más. Me da rabia ver cómo quiere esforzarse y cómo su madre le corta las alas, siento que está criando a un inútil, por muy bruto que suene.
No puedo con mi suegra ni con su situación.. No me importa las veces que lo escuche quejarse de que no está agusto con su vida mientras intente hacer algo. Sé que se paraliza por el agobio pero es demasiado… no sé, sé que lo han pasado mal en la familia, que mi chico quizá necesita terapia para salir de esa tristeza y organizarse su vida. Yo solo puedo apoyarlo y ayudar un poco pero ya es que no puedo hacer más. Últimamente ni siquiera se lo puedo decir, porque o dice que odio a su madre o que soy una elitista y me manda a la mierda.
Tengo 25 años, me fui a vivir fuera a sacarme la carrera sin ayuda económica por mis padres, he trabajado en distintas cosas, me ha ido bien, regular y mal, muy mal. Tuve que volver a casa, ahora quiero retomar mi posgrado y tengo la tranquilidad de que mis padres me apoyan, dicen que siempre puedo volver a casa cuando lo necesite pase lo que pase porque saben que me estoy esforzando por tener mi camino. Me han criado así, con libertad, con independencia, aprendiendo a hacer las cosas sola sabiendo que están ahí para ayudarme por si acaso en lo que puedan. Él no lo ve así, solo ve que tengo una carrera y que he vivido sola y da por hecho que me creo mejor que él. Para nada me siento mejor que absolutamente nadie por lo que tengo, pero sí necesito que comparta el querer avanzar porque al final me va a frenar a mí y porque mentalmente ya siento que me intento responsabilizar de su vida y que no es justa tanta carga.
Desde hacerle los apuntes a encargarme de las gestiones o decirle de comer juntos si sé que va a estar solo, buscarle sitios donde hacer las prácticas, buscarle ofertas de trabajo y que aún así ignore todo, siga quejándose cada día, haciendo caso ciegamente a su madre y estando de mal humor conmigo (todo le va mal, obviamente su humor diario es de perros).
No sé ya qué hacer. De verdad que no. Así nunca voy a tener la vida que quiero y él todos sus sueños se están quedando en frustraciones.