Pues la misma historia de siempre…
Conducir se me da bien. De hecho, con unas 20 clases ya me dijeron en la autoescuela que podía presentarme al examen sin problema (incluso antes, sobre las 15, pero yo mentalmente aún no me veía preparada). Nunca he tenido fallos graves y, en general, sé conducir bien.
El problema vino el día del examen. Estaba tan nerviosa que me temblaba el pie en el embrague. Al final suspendí por reducir marchas antes de tiempo en autopista, más algunas faltas leves.
Ahora tengo el segundo examen dentro de poco y, sinceramente, me encuentro peor que antes del primero. Me he dejado gran parte de mis ahorros en el carnet y este mes además entro a vivir de alquiler, así que económicamente voy bastante justa. Me agobia pensar que, si vuelvo a suspender, no voy a poder permitirme seguir dando clases ni pagar otra matrícula.
También noto mucha presión social. Mi pareja ha empezado un trabajo un poco lejos y nos vendría genial que yo pudiera acercarle a la estación, porque vivimos en una zona bastante mal comunicada. Él, además, no puede sacarse el carnet por temas físicos, así que siento todavía más responsabilidad.
Entre la presión económica, los nervios y las expectativas, estoy bastante agobiada.
Me gustaría leer experiencias de gente que haya pasado por algo parecido, sobre todo para sentirme un poco menos sola con todo esto.
¡Muchas gracias por leerme!
