El Vecino: especial final y carta de despedida

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  • Moetsi
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    Moetsi on #153439

    -Podemos cambiar la fecha si tu quieres, aunque me gustaría que fuese allí, en la cabaña, ya sabes que ese lugar es especial para mí.
    -Es el lugar perfecto ¡todo es perfecto! Pero tengo curiosidad ¿por qué el 5 de agosto?- pregunté.
    -En 2017 hará 5 años que en el mes de agosto, y en ese porche donde quiero casarme contigo, me dijiste que me querías por primera vez. Pero puedes cambiar lo que quieras, me casaría contigo un lunes en pleno invierno y en mitad de cualquier parte, en realidad no me importa nada de eso.
    -No quiero cambiar nada ¡Lo que has hecho es tan romántico! Cada detalle tiene un significado especial para nosotros, la invitación de boda en forma de disco con nuestras canciones, elegir el lugar, la fecha… todo tiene sentido y yo también quiero que sea así. Tampoco me importaría casarme un lunes, pero si podemos elegir, hagámoslo a nuestra manera.

    Esa misma noche, hablamos con nuestros padres y hermanos y les contamos nuestros planes de boda.
    Antes de terminar el año, regresamos juntos a aquella tienda para encargar las invitaciones y a finales de enero después de las fiestas, empezamos a repartirlas a todos los invitados.
    ¡Estaba tan ilusionada!
    Y quería tanto a Fran… pero era mucho más que eso, estaba enamorada de su alma, de cómo era él, de todo aquello que hacía y de todo por lo que existía y me sentía amada de la misma manera.
    Quería que nuestra boda fuese perfecta y que todo el mundo pudiese verlo.
    Lo primero que hicimos fue decidir entre los dos que la boda sería religiosa.
    Hablamos con el cura del pueblo, que no tuvo ningún problema en trasladarse hasta la cabaña, elegimos una ceremonia corta y nos dio todas las facilidades del mundo para personalizarla un poco a nuestro gusto, permitiéndonos elegir las canciones que sonarían durante la ceremonia.
    Después reservamos el viaje de novios, iríamos a Italia, pasaríamos unos días en Venecia, después Florencia y terminaríamos en Roma.
    Mi prima Esther trabajaba como organizadora de eventos así que la llamé enseguida para empezar a prepararlo todo.
    Los padrinos serían Irene, por ser nuestra primera cómplice cuando todo empezó y mi hermano, por ser el primero de mi familia al que le conté que Fran y yo estábamos juntos.
    Esther se encargó de todos los detalles de la decoración, queríamos casarnos en el porche y lo adornó envolviendo todas las vigas de madera con una cinta de tul blanco y lobelias azules.
    Junto a las escaleras colocó dos filas de sillas blancas a izquierda y derecha, dejando un pasillo central libre para nuestra entrada.
    Montamos una carpa en el jardín y encargamos un servicio de catering para servir la cena.
    También contratamos un grupo que tocaría música en directo y aunque tenían su propio repertorio, entre los dos elegimos algunas de las canciones que sonarían aquella noche, la música era muy especial para nosotros, y quisimos que fuera parte importante el día de nuestra boda.
    Hay canciones que al cerrar los ojos se convierten en personas, y en cada una de las canciones de nuestra historia, las letras siempre nos definieron.

    Para el cóctel antes de la cena, habría una degustación de vino, quesos y canapés variados.
    Y para la hora del baile, alquilamos un puesto de crepes dulces y perritos calientes, y el catering incluía un servicio de barra libre con bebidas y preparación de cócteles.
    Como regalo para los invitados elegimos unos packs artesanales que venían en unas cajitas de cartón craft decoradas con cintas azules.
    El de las chicas contenía una pastilla de jabón aromático, bálsamo labial y una crema corporal, y el de los chicos un set de crema de afeitar con una brocha de madera y un aftershave.
    En el pueblo había un pequeño hostal y la mayoría de los invitados reservaron habitación para pasar allí la noche.
    Mis padres y mi hermano se quedarían en casa de la madre de Fran y así podríamos tener la cabaña para nosotros.
    Nos fuimos allí el día antes de la boda y esa noche la pasamos juntos, él por la mañana salió temprano y se fue a casa de su madre, yo me quedé allí con Ana y Carol, que serían quienes me ayudarían a vestirme y prepararme para la boda.
    Ellas iban acompañadas por Jaime y Mateo, dos nuevas historias de amor habían comenzado, diferentes entre ellas, pero unidas por la nuestra.
    Llegó la hora de vestirme y las chicas me ayudaron.
    Tuve muy claro desde el principio que mi vestido sería de inspiración rockera, llevaba escote palabra de honor y el tejido formaba unos pequeños pliegues hasta la cadera, se abrochaba en la espalda con una cinta cruzada, como un corsé y la falda era de tul con bastante volumen.
    Elegí unos zapatos en color azul eléctrico y para el ramo quería algo especial así que lo encargué a una chica que los hacía en tela, así podría conservarlo siempre.
    Mezcló diferentes tonos de azul y lo adornó con unos pequeños broches en forma de mariposa en tonos plata.
    Había encargado otros dos ramos más pequeños para Ana y Carol, aunque no iban vestidas como las típicas damas de honor, me pareció bonito que las tres compartiésemos algo simbólico ese día.
    Carol se encargó de peinarme y maquillarme.
    Llevaba el pelo suelto, con unas ondas y un pequeño prendedor en el lado izquierdo que tenía unas mariposas como las del ramo.
    También me compré una cazadora de imitación a cuero en azul a juego con los zapatos, sabía que por la noche podía refrescar y me apetecía mucho darle ese toque informal al vestido.
    Ya estaba preparada y cuando llegó la hora de salir, me temblaban las piernas, pero en el momento en que empecé a caminar y le vi allí esperando, con una amplia sonrisa y los ojos brillantes por la emoción, se me pasaron todos los nervios.
    Fran estaba guapísimo, llevaba un traje de chaqueta también en azul con chaleco y corbata a juego y camisa blanca.
    No dejó de sonreir mientras yo avanzaba hacia el porche con los ojos empañados por las lágrimas.
    Me coloqué a su lado y él sujetó mi mano con fuerza.
    La ceremonia fue muy romántica, hubo risas por los nervios en la colocación de los anillos y algunas lágrimas por las palabras que Irene y mi hermano nos dedicaron.
    Fran y yo quisimos leer juntos un poema precioso a modo de votos matrimoniales y que representaba el amor que nos profesábamos:

    Llevo tu corazón conmigo, lo llevo en mi corazón.
    Nunca estoy sin él y allá donde voy, vas tú.
    Y todo aquello hecho solo por mí, lo haces tú, mi amor.
    No temo al destino porque tú eres mi destino, mi amor.
    No quiero ningún mundo pues tú eres mi mundo, mi verdad.
    Y tú eres todo lo que la luna siempre ha sido.
    Y todo lo que un sol cantará, siempre eres tú.
    He aquí el mayor secreto que nadie conoce.
    He aquí la raíz de la raíz y el brote del brote
    y el cielo del cielo de un árbol llamado vida
    que crece más de lo que el alma puede esperar o la mente ocultar.
    Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas.

    Y durante toda la ceremonia las canciones que habíamos elegido sonaron, mientras nos jurábamos amor eterno.

    Más tarde, mientras los invitados estaban en el cóctel nosotros nos hicimos el reportaje fotográfico, queríamos tener también algunas fotos en los jardines de la ciudad, pero eso lo haríamos al regresar de nuestra luna de miel.
    Durante la cena nos divertimos mucho, los amigos de Fran siempre eran garantía de risas, alegría y alboroto, no teníamos demasiados invitados, quisimos una boda íntima y sin compromisos y eso hizo que todos nos sintiéramos en familia.
    Cuando llegó la hora del baile, todos se apartaron para dejarnos espacio en el centro, Esther repartió entre los invitados unas bengalas para iluminar el baile y apagaron las luces que habíamos instalado fuera, creando así un ambiente aún más romántico.
    Fran y yo habíamos elegido para ese momento la canción que le puse al regresar de Suiza, creí que la banda se encargaría de hacer su propia versión pero cual fue mi sorpresa que tras las primeras notas musicales, fue la voz de Ana la que escuché.
    Ana asistía a clases de canto, y Fran le había pedido que cantase para mí como sorpresa aquella noche en nuestro primer baile.
    ¡Fue tan emocionante!
    No paré de reir y llorar, todo al mismo tiempo, mientras me abrazaba a él.
    Después de aquel momento tan emotivo, comenzó la fiesta.
    Todos reían, bebían y bailaban, y la diversión se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
    Fue una boda maravillosa, romántica, intensa y llena de emociones pero apenas habíamos tenido tiempo para nosotros dos, había sido un día para celebrar rodeados de familia y amigos, y aunque estábamos algo cansados cuando entramos en la cabaña, no pudimos resistirnos a compartir un momento íntimo para bailar al menos una canción a solas.
    El me rodeó con sus brazos y yo acomodé mi cabeza en su hombro al tiempo que mi mano derecha se posaba en su pecho, sintiendo los latidos de su corazón que se sincronizaron con los míos para convertirse en uno solo.
    Nos besamos y nos dijimos te quiero por millonésima vez aquella noche, mientras la música seguía sonando.

    El día de nuestra boda, fuimos la letra de una canción de amor, y para nosotros fue la canción más bonita, pura y sincera jamás cantada.

    Unas semanas después, fuimos a recoger el álbum de fotos y me senté en el sofá para verlo.
    Miraba aquellas imágenes y podía ver a través de ellas, no solo éramos una pareja feliz el día de su enlace, yo sabía que aquellas fotos representaban mucho más.
    Recordando mi vida junto a Fran, pensé que no era suficiente solo con vivirla, tenía que compartirlo, tenía que hacerle saber al mundo que estábamos predestinados, que nuestro amor desde el primer día fue único, verdadero, puro y genuino, e iba mucho más allá de lo que podían mostrar unas simples fotografías.
    Así que sin pensarlo demasiado me levanté del sofá, puse el primer CD que Fran me regaló, encendí el ordenador y comencé a escribir:

    Tenía 14 años cuando mi familia y yo nos trasladamos de casa.
    La primera persona que conocí cuando llegamos al edificio fue mi vecina de arriba, una señora viuda con 7 hijos, 6 chicas y un chico…

    FIN

    Playlist boda Fran y Elsa

    CARTA DE AGRADECIMIENTO A LOS LECTORES

    Publiqué el primer capítulo un 20 de febrero, y han sido 8 semanas increíbles.
    El Vecino pretendía ser un relato corto, y terminó por convertirse en una novela y escribirla ha sido toda una aventura que me ha servido como terapia.
    Me ha quitado infinitas horas de sueño, e incluso me costó algunas lágrimas, como las que asoman mientras escribo estas últimas líneas.
    No quiero extenderme demasiado contando el proceso por el que se pasa escribiendo algo así, supongo que para cada uno será diferente y solo quien lo vive puede entenderlo.
    En mi caso jamás había experimentado tantas emociones juntas y no siempre fueron agradables, pero al final, las cosas buenas que he obtenido a cambio han hecho que merezca la pena todo el esfuerzo.
    Me he conocido un poquito más a mí misma a través de Fran y de Elsa.
    También me ha servido para aprender, lo he dicho muchas veces, yo nunca me he formado como escritora, ni periodista, ni redactora ni nada remotamente parecido, pero desde mi inexperiencia, he intentado hacerlo lo mejor que sabía y lo mejor que podía.
    Y a pesar de los errores, que han sido muchos, nunca me faltaron ganas de escribir y de mejorar.
    Es dificilísimo llegar a trasmitir emociones a través de la escritura, y sé que eso no ha sucedido con todo el mundo que me ha leído, pero aunque suene un poco feo, no voy a disculparme por ello.
    Puede que esta novela no ha sido perfecta para todos los lectores, pero lo ha sido para mí, era mi historia y de principio a fin, la conté tal y como quise hacerlo.
    Nunca busqué la aprobación general, ni pretendí gustarle a todo el mundo, creo que es imposible conseguir algo así incluso para un escritor profesional, mucho menos para alguien como yo.
    Pero si he provocado alegría, ilusión, esperanza, amor o cualquier otro sentimiento positivo en una sola persona, ya puedo sentirme afortunada, porque no hay nada más bonito que despertar sentimientos y emociones en los demás.

    No tengo palabras suficientes para devolveros todo el cariño que he recibido.
    Gracias a Weloversize por crear un espacio para relatos en el foro que a mí me ha permitido llegar hasta vosotros, dar rienda suelta a mi imaginación, hacerlo con total libertad y vivir una experiencia única.

    Gracias a mi Ana y mi Carol particulares, que me han acompañado en esta aventura soportándome durante todo el proceso (y creedme, no les habrá resultado fácil)

    Mi agradecimiento eterno a todas aquellas que me seguisteis capítulo a capítulo, y esperasteis pacientes e impacientes por saber más.
    He tenido la oportunidad de conocer historias y personas (de manera virtual) que me guardo en el recuerdo para siempre.

    Por acompañarme en esta aventura, por hacer vuestros a los personajes y por animarme e inspirarme con vuestras palabras,

    GRACIAS

    No quiero terminar este post sin darle las gracias también a mi vecino, porque sin él esta historia nunca habría existido.

    Me despido con mucha pena de Fran y Elsa, aunque los llevaré para siempre en un rinconcito de mi corazón, y en mi mp3.
    A todos los que seguisteis esta historia simplemente os digo hasta pronto, sé que algún día nos volveremos a leer.

    ¡Una última cosa! Quiero presentaros a alguien.
    Durante las próximas semanas, ellos serán mis nuevos compañeros de aventura y si quereis, vosotros también estais invitados a uniros a este viaje que comienza hoy:

    “Esa tarde, sus ojos se encontraron por primera vez y Lucía, de alguna manera, supo que Marcos formaría parte de su vida. Se hicieron amigos y cómplices uno del otro y ella se enamoró en silencio de su sonrisa”

    ????

    ¡¡¡Nos vemos y nos leemos por redes sociales!!!
    Desde allí os iré informando de todo:

    Instagram: moetsirelatos
    Facebook page: https://www.facebook.com/moetsirelatos/

    Respuesta
    Belinda
    Participante
    Belinda on #153443

    Enhorabuena!! Un trabajo genial!!????

    Respuesta
    Elena Devesa
    Jefe de claves
    Elena Devesa on #153445

    Gracias a ti! 🙂

    Respuesta
    Judith
    Judith on #153446

    Perfecto final para una gran historia de amor. Quiero volver a darte las gracias por apartarnos de la realidad y crear este precioso universo, y compartirlo con todos nosotros. Quedamos a la espera. Siempre a la espera. Ánimo! Tu vales mucho! Nos leemos!

    Respuesta
    Lola
    Lola on #153447

    ????????????????????????

    Respuesta
    Lady
    Lady on #153448

    Maravilloso!!!!!
    Yo no sé escribir tan bien como tú ni transmitir lo q he sentido….. simplemente gracias

    Respuesta
    Eva
    Eva on #153465

    Bueno, una historia que nos ha tenido enganchadas hasta en final, preciosa y maravillosa. Creo que todas hemos soltadla alguna lágrima y muchas sonrisas y alegría con la historia de Elsa y Fran. Se termina con un final perfecto y te acompañamos en la siguiente historia!! Por supuesto!!!!gracias por ser tan humilde como eres, y escribir del modo que lo haces, que haces que nos identifiquemos con los personajes como si fueran algo nuestro!!

    Respuesta
    Sct
    Sct on #153481

    Gracias a ti por compartirlo con todos nosotros.. a mi me ha encantado. ????????????????????????

    Respuesta
    Sonia
    Sonia on #153482

    Precioso final…. Me encantas!! Deseando leer mas!

    Respuesta
    Catorce
    Catorce on #153483

    Gracias por todos hacer que me distraiga, por despertar esa intriga, por escribir con tanto sentimiento y sobre todo por contestar y agradecer siempre que comentamos. Un besado muy grande!!
    PD; un final precioso, como siempre, no esperaba menos!

    Respuesta
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