Hola queridas foreras,
Vengo a contarles esto porque ni yo me lo creo.
Hace 4 años estoy divorciada, luego de una relación de 14 años entre noviazgo y matrimonio con tres hijos en común.
Se imaginarán que en tanto tiempo pasaron muchas amistades de los dos por nuestra vida, pero uno dejó más huella que los demás. Lo vamos a llamar Lisandro.
A Lisandro lo llevó a casa otro amigo de mí ex como sorpresa para un cumpleaños. Después de años de vivir fuera había vuelto. Ver a esos tres reír juntos y recordar historias del colegio era de otro mundo. Sin explicar cómo, Lisandro vivió con nosotros tres meses hasta que encontró trabajo y consiguió su propio lugar. Tres meses donde convivió más conmigo y los niños que con su propio amigo.
Así comenzó nuestra amistad. Café por las mañanas, tardes de juego en el parque con los niños, charlas interminables por la noche. Y tantas risas.
Al mudarse lo despedimos muy felices. La relación siguió muy estrecha, acostumbrados a vernos diario volcamos la cotidianeidad al WhatsApp. Al principio había juntadas grupales en casa (por espacio siempre éramos anfitriones), luego empezó a ir solo porque sí, almorzaba con los niños y yo y después volvía a su casa temprano, otras se quedaba hasta que mí ex volviera de trabajar. En algunas ocasiones fui yo a visitarlo.
Y así estuvimos dos años, hasta que mí ex empezó con los celos. Llegaron a tal nivel de intensidad que un día en una discusión amenazó que arreglaría las cosas a golpes con su amigo. En busca de paz dejé enfriar la amistad con Lisandro.
10 años después, con el único contacto de saludarnos por Facebook en nuestros cumpleaños, recibo un mensaje de él. Lo típico, cómo has estado, tanto tiempo sin vernos, vamos un montón de tonterías. Hasta que empezó la confesión.
Que siempre estuvo enamorado de mí, que no podía dejar de pensarme, que buscaba excusas para ir de visita, que seguía mis aventuras por redes sociales, que entendía que era algo no correspondido y calló porque era la esposa de su amigo.
WHAT THE FUCK. Cómo es que nunca me di cuenta? Porque mis queridas, debo decirles que más de una vez lo miré de más, y no con ojos de amiga, con los ojitos que vemos a Pedrito Pascal. Y se lo dije!
Hemos quedamos en vernos, qué nervios que tengo!
