Hola foro vengo con una historia un poco delicada y algo larga. Espero que me ayudéis. Os pongo en situación porque estoy viviendo el año que más madurez mental hemos tenido que vivir en pareja. Hace menos de un año compramos un terreno a medias para empezar a construir nuestra casa (Mi novio es constructor). A las dos semanas me entero que estoy embarazada, por lo que no he podido ayudar demasiado física y monetariamente como me hubiera gustado. Lo que hicimos fue dividir los roles. Él se encarga de la casa y yo cuidando de mi embarazo.
Es muy currante, se tira toda la semana trabajando más de 15 horas y durante el fin de semana, en su rato libre está en la parcela haciendo la casa. Intentamos ayudarnos mutuamente, pero es verdad que él está más cansado, irascible, despegado y agobiado… yo por otro lado, estoy con una bomba de hormonas llevando un negocio y hasta ahora con ocho meses de embarazo he estado trabajando hasta que no he podido más. Yo también he estado muy cansada mental y obviamente físicamente pero por el bien de la relación he tenido que reprimirme mucho y no dejar que los nervios me atacaran.
Con esto voy, porque ya solo me quedan cuatro semanas para dar a luz y estoy más sensible que nunca, y escribo esto pasado un día de mi cumpleaños. Ayer cumplí 30 años y era un día muy especial para mí porque coincidió que tenía la ecografía de la semana 36. La noche antes me dijo que tenía mucho trabajo y que se le había complicado el día que si no había manera que me acompañara mi madre a la ecografía. Yo le dije que haga lo que quisiera que nuestro acuerdo era que dentro de todos los quehaceres las ecografías se respetaban. La conversación acabó un poco tensa, porque según él estaba montandole un sermón cuando lo único que él hace es trabajar por nuestro hogar y no estar de juerga con los amigos.
Si vale, tiene toda la razón, pero para mí no todo vale, no soy una persona materialista prefiero los pequeños detalles y siento que se está perdiendo cosas muy bonitas e importantes que no se recuperan.
En fin, resumiendo, hizo lo que pudo, pero no llegó a tiempo a la ecografía y tuve que entrar sola. No quise reprocharle nada ni hacerle sentir mal pero no puedo evitar que me duela. Yo durante el día tenía varios planes con amistades y familiares por mis 30 cumpleaños y al tener él el día complicado me llamó pidiéndome muchísimos favores de recoger materiales en almacenes para la casa, era favor tras favor y encima lo pedía de muy malas maneras, básicamente estresado, y cuando le preguntaba alguna duda, me decía con la voz muy alta que no le dé problemas que le dé soluciones.
Yo le recordé que era mi cumpleaños y que tenía muchos planes ya y que no todo era el trabajo y la casa que necesitaba desconectar que le ayudaba con ciertas cosas pero que se relajara y me tachó que debería poner en orden mis prioridades. Me dió mucha rabia esa frase, porque el de todo lo que tenía que hacer lo primero que quiso desechar fue la ecografía y le dije que mejor me iba a callar, porque no quería reprocharle nada. Mi padre y yo hicimos todo lo que nos pidió y obviamente anule los planes con mis amigos. A la tarde noche le escribí diciéndole si íbamos a hacer algo por mi cumpleaños, que me apetecía mucho ya que no tenemos una cita a solas, un ratito de pareja desde hace meeeeses. Él estaba en línea, pero no me contestaba y la verdad me estaba doliendo mucho porque estaba anteponiendo otras cosas. Si, ese día me sentía muy egoísta y quería que por una vez su atención fuera hacia mí. Al rato una amiga me escribió que podíamos cenar. Por lo que obviamente le dije que sí. Pasada dos horas me escribió y me dijo que sí que iba para casa que podíamos tomar algo y le dije que tranquilo que ya me iba con una amiga a cenar. Cuando llegue a casa ya estaba durmiendo.
Yo me he tirado toda la noche desvelada dándole vueltas y no he podido descansar nada. Ahora en la mañana ha venido a despedirse porque se iba a trabajar. Estuvimos un poco más de un minuto hablando sobre una fiesta de cumpleaños que me estaban preparando mis padres para esta tarde y como nos íbamos a organizar. Me dió un beso, pero no le respondí en condiciones y me dijo: no me vas a dar un beso? Yo me quedé callada, me dijo: que estás enfadada? Yo me volví a quedar callada y se levantó muy enfadado y se fue por la puerta diciendo que era muy injusta. Pasada una hora le escribí diciéndole que nos merecemos una conversación antes del cumpleaños, que por favor sacara un huequito. Todavía no he tenido respuesta después de una hora. La verdad no sé qué pensar.
Me gustaría que fuerais objetivas porque la situación es muy delicada en ambos aspectos. Intento ser madura en esta situación por mi bien, por la de mi bebé,por la relación… no me interesa entrar en un conflicto. Es mi pareja y va a ser mi familia. Quiero lidiar eso bien pero no se como hacerlo. Gracias por leerme.
