Bueno, la empatia en estos trabajos, es necesaria.
Yo soy veterinaria, soy más empatica con los animales que con las personas, aunque también empatizo con algunos propietarios. Mi dolor generalmente es por la gran mayoría de los propietarios que pasan de sus mascotas: y si, no siempre es que no tengan dinero, la mayoría de las veces es por su sistema de prioridades. O sea, lo que no quieren es gastarse dinero en ellos, no es que no lo tengan. Me genera ansiedad ver un animal sufrir, y muchas veces no poder ayudarle (regalar el trabajo esta mal, también tengo que pagar facturas). Otras veces, que es lo que más te pasara a ti, es la frustración de no poder ofrecer una ayuda real, porque desgraciadamente no somos dioses y hay condiciones médicas irrecuperables. Yo he aprendido a sobrellevar ambas cosas. Lo segundo más que lo primero: es imposible evitar la muerte el 100% de las veces, NO SOMOS DIOSES. Hay que aprender a llevarlo y «contentarnos» con dar lo mejor, con hacer sentir a los pacientes lo mejor posible, evitar el sufrimiento y dar dignidad todo lo que podamos. Afortunadamente yo puedo dejarles ir con dignidad… Aunque eso también hay que aprender a llevarlo y verlo como «liberar un alma de un cuerpo inútil».
En cuanto a propietarios con los que empatizo… Bueno… Hay gente maravillosa que ama a sus mascotas y adquieres una relación incluso de amistad, basada en el respeto por su forma de actuar para con sus compañeros. Verlos sufrir me rompe el corazón, pero intento hacerles el trago lo más fácil posible, darles cariño y comprensión cuando no hay solución,como me gustaría que me hicieran a mí.
Se que no es lo mismo que con personas, mis pacientes no entienden mis palabras aunque para mi, son igual de importantes.
La empatia es buena, pero genera sufrimiento a quien la posee, aunque todo se entrena. Aprende a desprenderte del trabajo cuando vuelvas a casa, no es fácil, pero un psicologo puede ayudarte, a mi me ayudó.
Yo me he topado por mi enfermedad con mucho sanitario no empatico y es horrible. Sigue siendo así, pero aprende a sobrellevar la sobrecarga mental que genera serlo, por tu salud.