Realmente no sé si es un buen ejemplo pero me gustaría que hicieras conmigo un trabajo de visualización. Repito, no sé si es muy bueno pero espero que puedas entender el mensaje
Imagínate a ti misma sumergida en el fondo del mar o de un lago. En una de tus piernas tienes una cuerda atada y esta a su vez está atada a una piedra. Conforme la piedra te arrastra y te vas hundiendo vas notando cada vez más la presión del agua y poco a poco el no poder respirar se vuelve más y más angustiante.
En la superficie, a traves del agua critalina, puedes observar un salvavidas. Sin embargo no intentas nadar hacia él. La piedra pesa mucho y sientes que no puedes contra ella
Pues bien, la piedra son las personas tóxicas que tienes a tu alrededor. Y la cuerda que la une a ti son los lazos afectivos. Puede que sea una piedra que a tu parecer sea bonita, pero lo cierto es que no deja de ser una piedra, así que si ye aferras a ella te hundes cada vez más.
Y hundirte no solo te ahoga, sino que hace que aumente la presión del entorno. Es decir, los problemas y situaciones de la vida son los mismos, el agua sigue siendo la misma, pero cada vez te «aprietan más»
Dime, en esa situación ¿qué harías? ¿Desatarias la cuerda y dejarías la piedra hundirse mientras tú tratas de alcanzar la superficie para respirar no? Es lo más lógico. Pero, entonces ¿por qué sigues aferrandote a esa piedra?
Yo también sufrí maltrato. Tenía tu misma edad y tampoco entendía que lo llamarán maltraro si él nunca me había levantado la mano (aunque así advertido de que si tenía que «corregirme» lo haría). Él era la piedra que me hundía…
Porque sí, a veces me decía lo muchísimo que valía y CUÁNTO me quería, pero el resto del tiempo se la pasaba haciéndo cualquier cosa que oudiera hacerme daño. Y sí, también me hacía «bromas» y es que al parecer yo tenía poco sentido del humor por no reirme de que jugara con la muerte de seres queridos, preguntando si le quedaba poco para morirse, o un sin fin de humillaciones.
Pero yo me aferraba a esa relación como podía. Cada vez que el decía que iba a cambiar. Pero al final era una piedra y por lo tanto con él nunca salía a flote, sino que cada vez me hundía más y más.
Cuándo toqué fondo entendí que solo yo podía romper lo que me unía a él. Entendí que el no me aportaba nada bueno y que si quería ser feliz, si quería volver a respirar, debía dejarle atrás. Solo yo podía tomar esta decisión y finalmente lo hice.
Las primeras veces me arrepentía y volvía pero como dije piedra era y piedra iba a ser, así que volviamos a lo mismo.
Finalmente decidí que esa última vez sería la decisiba, así que le solte y con fuarza nade a la suferficie, alejandome de él.
Una vez allí me encontre con mi salvavidas, las personas de apoyo que me ayudaron a mantenerme a flote mientras recuperaba el aliento.
Al principio sentí muchas cosas, desde tristeza a rabia. Pero poco a poco fuí entendiendo lo mucho que necesitaba respirar, así que con rl tiempo no solo dejé de extrañar a la «piedra», si no que además me alejé de todas las que me encontraba. Me negué a pasar por lo mismo.
Moraleja: hay personas que te hunden, que hacen que todo te oese más y que sea más duro afrontar los problemas que te rodean. Mientras que por otro ladi hay personas que te ayudan a mantenerte e inclusi hace de estos problemas mas llevaderos.
Sientes tantas cosas negativas hacia ti misma porque las personas tóxicas que tienes a tu al rededor so piedras pesadas que te están hundiendo, y estás aferrandote a ellas. Pero si has llegado a la misma conclusión veras que solo soltandolas podras volver a sentirte bien contigo misma e incluso mejor que antes. Y esta decisión solontu puedes tomarla.
A mi me ayudó leer experienxias de otras chicas que habian pasado por lo mismo. También leer páginas sobre el maltrato psicológico; esto me ayudó a darme cuenta que había actitudes que, aunque no fuera físicamente, también suponian un maltrato. Y sobre todo leer sobre los perfiles del maltratador y darme cuenta de que mi ex cumplía TODOS y cada uno de ellos. Vamos, que era un maltratador de manual.
Dejarlo fue duro. Yo también pensaba que el era mi droga, que le necesitaba. Pero también me daba cuenta del daño que me hacía y decidí que no lo quería en mi vida. ¿A qué a ti no te gustaría formar una familia en un ambiente de drogadicción? Pues eso. El mono cuesta pero al final pasa y pasa tanto que no vuelves a echarlo de menos.
Pero esto requiere mucho trabajo y a veces sin un psicólogo es complicado, por lo que yo no lo dejaria. En mi ciudad por ejemplo hay psicólogos para jóvenes hasta 25 y si no enbel istituto de la mujer para mujeres maltratadas hay apoyo psicologico. Si no puedes pagarlo busca algún recurso o cuentale tu situación a tu médico de cabecera, podrá orientarte. Pero no dejes la terapia.
Y eso, no pienses que vaya a ser fácil porque no lo es. Pero piensa que la felicidad, tu bienestar, están al final de ese camino.
Yo actualmente tengo 23 años y hace casi 3 que no sé de él. Y sinceramente, espero que así siga siendo, no me interesa hablar con el ni para bien ni para mal. De estos tres años llevo uno con mo actual pareja, quien no sólo me hace inmensamente feliz, sino que además es un gran apoyo en los momentos malos.
Salir del maltrato no sólo es cuidar de tu bienestar, también es darte la oportunidad de volver a ser feliz, tanto contigo misma como con alguién más.
Lee mucho sobre el maltrato y poco a poco irás entendiendo mejor tu situación, incluso entenderás por qué te dicen que estas sufiendo maltrato. Verás cosas que hasta el momento no veías. Y cuando estés lista da el pado de alejarte…
Sigue trabajando todos tus miedos e inseguidades, todo aquello que te hiere y dejalo sanar.
Eres jovencita, tienes mucho por delante, debes luchar por ser feliz porque te lo mereces. Y aunque ahora te parezca imposible no lo es
Busca ayuda, eres mucho mas fuerte de lonque crees