Ya tengo miedo. Cada 31 de octubre mi barrio se convierte en una batalla campal. Los adolescentes salen en grupo con bolsas llenas de huevos, harina y a veces hasta pintura y se dedican a lanzarlas a portales, coches y personas. El año pasado una niña pequeña acabó llorando porque le tiraron un huevo en la cabeza. Lo que más me alucina es que algunos padres lo ven normal. Dicen que son cosas de críos y que hay que dejar que se diviertan en fiestas.
Yo debo de ser la rara porque no entiendo qué tiene de divertido destrozar cosas ajenas o hacer daño a otros. Halloween es para pasarlo bien no para arruinar el barrio y asustar a la peña no?
A veces pienso que el problema no son los niños son los padres que les ríen las gracias pero si lo digo me tachan de amargada.
