Cuento esto aquí porque necesito desahogarme. Estoy pasándolo realmente mal. Tengo incluso problemas físicos desde que estoy así.
Llevo casada con mi pareja 15 años. Ambas nos conocimos porque jugábamos al fútbol en equipos de la misma liga, éramos muy, muy jóvenes. 18 yo y 19 ella. Fue una historia de película, de verdad. Al año nos fuimos a vivir juntas y hace seis años fuimos madres de un niño que es toda nuestra vida. La cosa es que yo me dedico a las artes plásticas, hice fotografia artística primero y bellas artes después y trabajo como pasante de arte en una galería. Y aquí empieza el drama. Hace un par de años comenzamos a trabajar con una fotógrafa a la que le vimos mucho potencial. Al principio era una relación totalmente laboral. Pero poco a poco la cosa comenzó a cambiar. Comencé a notar que había química entre las dos. Cada vez venía más por la galería, me llamaba por cualquier cosa y alguna vez quedamos a tomar un café, siempre en horario laboral y, en principio, para hablar de trabajo. Tenemos muchas cosas en común, no solo el arte. Ambas somos muy políticas, reivindicativas y participamos en colectivos y asociaciones.
El caso es que me he enamorado hasta las trancas. Y eso que no es para nada mi tipo. A ver, es guapísima pero precisamente por eso no lo es, a mí siempre me han gustado las chicas con pluma, más de este mundo. Ella es alta, con una melena pelirroja preciosa (es medio irlandesa), ojos de un color que no sabría describir porque no son ni grises, ni verdes, ni marrones.
La veo y os prometo que tiemblo. Me roza y si digo que siento electricidad no miento. Cuando estamos trabajando juntas y la noto cerca soy incapaz de pensar con claridad. No ha pasado nada entre nosotras. Nada de nada. De hecho ella tiene pareja, está casada y tiene dos niñas. Pero sí, me dijo que sentía mucha atracción por mí y que nunca se había planteado poder sentir eso por otra mujer hasta que me conoció.
No vengo aquí pidiendo consejo porque sé lo que voy a hacer. Voy a ir a terapia. Porque si algo quiero por encima de todo es a mi familia. Y a mi mujer, porque por extraño que pueda parecer, la quiero con locura. Yo era de las que decía que no se podía querer a dos personas a la vez y ahora me tengo que tragar mis palabras.
Por supuesto mi mujer no sabe nada, no quiero arriesgarme. Le he dicho que necesito terapia porque el estrés me está matando (que también es cierto). Se me cae el pelo, tengo jaquecas terribles, he adelgazado casi siete kilos…
Como os digo, no busco consejo porque sé lo que tengo que hacer. Solo quiero desahogarme. Verbalizar esto en voz alta, decirlo porque si no creo que me voy a morir.
Ojalá no hubiera pasado, pero ha sido así. Por supuesto si mi psicóloga me dice que tengo que cortar toda comunicación con ella, lo haré. Haré lo que sea para proteger a mi familia.
