Hola, soy Marta, tengo 42 años y quiero gritar al mundo que estoy enamorada de mi primo. Sé que a muchas os va a parecer fatal pero la vida te lleva por caminos raros.
Jorge es mi primo segundo (nuestras abuelas eran hermanas) y aunque hemos compartido momentos desde pequeños no eramos cercanos. Un primo lejano que vive en el pueblo de tu madre y le ves 3 o 4 veces al año, y ya de adultos menos.
Tras una relación de 12 años y tres años de soltería total por elección, el verano pasado me descargue una app de citas y en una visita al pueblo, mientras mi madre hablaba con una amiga, cotillee quien había por allí. Y entonces vi su perfil, y por curiosidad más que nada le di e hicimos match. Hablamos un poco, y nos dimos el WhatsApp. Como digo no eramos muy cercanos, así que las primeras conversaciones fueron sobre contarnos nuestras vidas y luego de «ayudarnos» con nuestros respectivos ligues. Un mes después quedamos a tomar un café, y aquel café le siguieron más y en poco tiempo ya estábamos en la vida del otro en plan colegas.
En las navidades hicimos un viaje a Alemania, con otros amigos, incluida una chica con la que él tenía algo, pero fue allí donde entre muchos pasos, muchas escaleras, muchas risas, y mucho vino caliente empezaron los abrazos, las miradas raras y largas y las mariposas. No pasó nada. Volvimos, y aunque queríamos que todo fuera como antes algo había cambiado. Para mitad de enero teníamos una entradas para el teatro y tras el teatro y la cena vino el beso. Aunque nos dejamos llevar por lo que empezaba todo era confuso y raro. Si aquello continuaba nuestra familia tendría que saberlo y no iba a ser fácil.
Al poco, mi madre me dijo que aunque fuera extraño se alegraba de que Jorge me hiciera tan feliz, aluciné pero lo hacía más fácil. A sus padres se les hizo muy raro pero también fueron muy comprensivos aunque hubo parte de la familia que lo puso más difícil. Yo no vivo en el pueblo, con lo que poca gente sabe de nuestro parentesco pero allí sí y a veces es incómodo. Ignoro cuanto durará esto aunque espero que mucho. Nunca quise ni desee que pasará pero por primera vez en mucho tiempo soy feliz y voy (vamos) a disfrutarlo.
(Por si alguien se preocupa por la consanguinidad, no vamos a tener hijos, don’t worry)
