Llevaba con mi pareja 10 años de relación, 8 de ellos viviendo juntos. No éramos de la misma ciudad y vivíamos lejos de nuestra familia y amigos.
Sin embargo, gracias a encontrar trabajo en la ciudad donde el nació, nos mudamos y vivimos los 3 últimos allí junto con su familia y amigos, a 800 km de la mía.
Al principio todo parecía que iba a ir bien, los últimos años entre la pandemia y la rutina se nos hicieron cuesta arriba en cuanto a la relación y parecía que estar cerca de familia y amigos iba a ayudarnos, aunque fuesen los de él. Pero no fue del todo así.
Que el volviese a su casa hizo que se distanciase de mí, quedaba más con sus amigos y yo no quería aislarme, así que me hice hueco en su círculo de amistades. Me llevaba bien con su familia y con sus amigos, pero el se relajó en cuanto a la relación se trataba y los problemas que teníamos antes se acentuaron, al sentir que yo había puesto mucho de mi parte para integrarme a pesar de estar lejos de mis seres queridos. Me sentía bastante abandonada por parte de mi pareja a pesar de integrarme para poder estar cerca de él.
Con esto lo que conseguí fue entablar amistad con sus amigos, en especial uno de ellos con el que compartía gustos y aficiones y finalmente, supo suplir las carencias emocionales que dejaba mi pareja, sin llegar nunca a dar el paso hacia una infidelidad. Me ayudaba si necesitaba algo aunque no se lo pidiese, me aconsejaba, me acompañaba, me cuidaba… lo que hace un amigo vaya. Es verdad que había miradas, complicidad e incluso llegue a pensar que yo le gustaba.
El problema fue que mi pareja me daba cada vez más por sentada y empecé a sentir que me completaba más su amigo que el, hasta el punto en el que llegue a enamorarme de él.
Esto derivó en un problema de ansiedad enorme, cuanto más intentaba hacerle ver a mi pareja que le necesitaba más se alejaba de mí alegando que era «un pozo sin fondo de atencion». Esta sensación de abandono sumando el malestar por sentir algo por otra persona hizo que acabase estallando y decidí terminar con mi relación, no para empezar nada con este amigo, si no para acabar con esa ansiedad.
Abandone la ciudad donde conseguí hacerme un hueco, dejándolo con mi pareja en los mejores términos posibles y sin traiciones. Sin embargo, dejar atrás toda una vida y amigos para empezar de cero a 800 km de distancia de vuelta con mi familia, me genero mucha angustia. No solo había perdido una relación de una década y una vida independizado, si no también a la persona que había estado a mi lado cuidándome como lo fue este amigo del que me enamoré.
Jamás le conté a nadie sobre mis sentimientos hacia esa persona y le echo muchísimo de menos. Han pasado 6 meses desde que me fui y se por mi ex que ya ha empezado a rehacer su vida con otra persona.
Por eso quería consultar, ¿es buena idea intentar algo con este amigo? Las cosas se han enfriado en la distancia y cuando me marché de allí se le vio desilusionado.
