Para que entendáis por donde voy, no soy una superficial de mierda que piensa que solo los guapos y guapas merecen enamorarse, para nada. Sino que el chico del que me he enamorado, el que a día de hoy es mi novio desde hace unos meses y con el que espero pasar mucho mucho tiempo, es, como él dice, un feo de manual. Mi novio es el claro ejemplo del feo de la película, el feo del anuncio, la descripción de feo. Él lo dice siempre, que no lo hicieron más feo porque no se podía, ¿y sabéis qué? Que yo siempre le respondo que es sorprendente, pero de lo feo que es, es guapo.
Tiene las orejas enormes y una de ellas le sobresale como un soplillo. Tiene el pelo muy tieso, da igual que se ponga kilos de gomina, es imposible domarlo. La nariz… esa nariz, con una montañita en el tabique muy muy pronunciada y para más inri, cuando era pequeño se partió un labio y tiene una cicatriz que le atraviesa todo el lado derecho. Nos conocimos en la empresa, él se sentó a mi lado el primer día en la oficina y desde el primer momento me resultó una persona con tanta personalidad y tan encantador.

Y yo por mi parte no soy para nada la guapa del cuento ¿eh?. Soy gorda, mucho bastante, tengo mi estilo y soy coqueta así que tiendo a ir siempre muy arregladita, pero tampoco es que destaque por ser ninguna belleza. Aun así desde que formalizamos lo nuestro, he tenido que escuchar algunos comentarios que intentaban dejarme a mí por encima de mi novio en plan »pero mujer, con lo mona que tú eres…» mejor que no terminen la frase ¿verdad?
En mi casa, sobre todo al principio, mi madre no lo entendía. Cómo podía yo haber caído en los brazos de alguien tan poco resultón. Y harta estoy de explicar que a mí el tamaño de las orejas de mi novio o su tabique desviado me dan absolutamente igual, que soy feliz a su lado, nos lo pasamos francamente bien y es el primer chico en toda mi vida que realmente quiere estar conmigo por lo que yo soy y por cómo soy.
Así que así estamos, el feo y la gorda, vaya par de dos, y vaya una forma de demostrarle a la sociedad que el amor no es superficial, y que cuanto más te gusta una persona por dentro, mejor la ves por fuera.
¡Os quiero lovers!