Tranquila. Es un sentimiento muy normal. Yo que he estado 6 años estudiando en otra ciudad, independizada, y luego volví a mi casa. Cuando me hice una casa con mi pareja y decidimos irnos a vivir juntos lo pasé mal por eso mismo que te está ocurriendo a ti. Pero tenemos que volar. Piensa que estás solo a 20min, que puedes ir los findes a verlos, ellos ir a tu casa, hablar todos los días por teléfono con ellos, etc. A veces ese sentimiento de no querer abandonar el nido es duro, pero es ley de vida. No quiere decir que te vayas y digas adiós para siempre. Puedes volver cuando quieras. Es más, a mi me gustaba estar mucho en mí casa con mis padres, pero el vivir independizado es mejor sin duda alguna (tienes más obligaciones, por supuesto, en eso no te voy a mentir). Si lleváis años, es normal que tu pareja quiera seguir avanzando. Te voy a contar una cosa que a mí me pasó para decidirme si o sí. Tuve un problema de salud, y mientras estuve ingresada en el hospital, lo único en lo que pensaba esos días era en poder estar bien para irme a vivir con mi pareja. Y ahí fue, el verdadero momento en el que se me quitaron las dudas. Como en los peores momentos salen las cosas que más deseamos. Y si quieres ir poco a poco, hazlo como yo lo hice. Primero coméntale a tu pareja lo que te ocurre, y decide hacerlo poco a poco por meses, para que no te sea tan duro y te acostumbres. Por ejemplo, el primer y segundo mes, convives con él de viernes a domingo. Luego el tercer y cuarto mes, de lunes a viernes y todos los fines de semana te vuelves a tu casa. A ver si así, poco a poco, te das cuenta de que no pasa nada por volar, y que siempre tendremos el nido preparado para volver cada vez que queramos. Mucho ánimo 🙂.