Hace ya algún tiempo, pero sobre todo este último año, noto que mi grupo de amigas parece el de mi madre. Vengo a hablar de un tema mil veces hablado, lo sé, pero es que no supero en lo que se ha convertido mi grupo de amigas, un grupo súper unido, súper divertido y en el que hemos estado ahí en las buenas y en las malas en el más amplio sentido de la palabra, desde el instituto.
Soy consciente de que los tiempos cambian, de los estudios, de los trabajos, de las parejas… De que son etapas de la vida y es normal no verse tanto, pero es que ya no es esa la situación. Si bien es cierto que nosotras estamos casi todas en pareja a excepción de un par, aún no hemos entrado en la etapa bodas ni hijos. Y eso es precisamente lo que me preocupa, porque no es que no saquemos tiempo para vernos, sí que lo hacemos, casi todos los fines de semana, pero parece que lo hiciéramos por obligación. Aguantando comentarios del tipo » el pedazo de esfuerzo que voy a hacer saliendo del sofá para veros». Tomando un agua con una tapa rápida (porque alcohol de repente es el demonio) y a casa a dormir, y si alguna dice de seguir la fiesta por su cuenta mirarla raro, y que toda la cena sean bostezos, dolores de cabeza y conversaciones acerca de lavadoras y productos de limpieza. No me encaja con lo que éramos hace cuatro días y de verdad que nunca pensé que pudiéramos ser así, no sé qué nos ha pasado. Yo también tengo pareja, yo también vivo con ella, y yo también pongo lavadoras, y puedo asegurar que trabajo más horas que ninguna de ellas, y sigo teniendo ganas de reírme, salir y divertirme con amigas de vez en cuando, somos muy jóvenes!! no hablo necesariamente de una borrachera, pero algo que no parezca una quedada de mi madre con sus amigas de 65, hablando de lo mal que hacen los maridos las camas. Veo que mis amigos hombres no son así, y de hecho ahora tiendo mucho a irme con ellos. Sinceramente, sus conversaciones o planes me llenan más.
No sé qué nos ha pasado, de verdad que no lo sé ni entiendo si esto es normal. Me aburren soberanamente, y deprimen a cualquiera. No creo que esto sea lo que tiene que ocurrir después de los 30, casi automáticamente, como una fiebre, en las personas que menos te lo esperarías. Somos 8 tías con estudios, trabajos súper interesantes e infinitos temas de conversación, y nuestras quedadas son un muermo que aburriría a un muerto, tanto de ánimos como de conversación. Se siente un poco como si quedáramos porque parece que hay que quedar, casi como una obligación…
Me da mucha pena, si es así ahora, cuando de verdad lleguen los hijos no sé qué va a ser de nosotras… Echo de menos cómo éramos antes. Sé que no se puede llevar esa vida siempre, pero no sé si entendéis el punto, ya no son las salidas en sí o las juergas, sino la propia personalidad, nuestras conversaciones, nuestras risas, las ganas de contárnoslo todo… En fin es un mero desahogo, solo saber si le ha pasado a alguien más. Gracias por leer.
