Llevo ocho meses saliendo con mi novio. Antes de él no había tenido relaciones serias o duraderas. Es un tío excepcional y me siento muy, muy querida a su lado. El problema viene a principios de verano; le salió una oferta de trabajo en el extranjero y ha estado estos tres meses fuera. Al principio hablábamos siempre, por las noches hacíamos videollamadas y fui a verle unos días. Pero poco a poco fue disminuyendo del palo que había días en los que ni hablamos. No tuve más remedio que aceptar la resignación.
Ahora ha vuelto y él está como si no nos hubiéramos distanciado, yo por el contrario me siento una extraña cuando me dice de vernos. ¿Tengo un problema o es normal que me sienta así? Le quiero muchísimo pero no estoy como al principio y he perdido las ganas de verle y hablar con él. Siento que tengo novio por tener, llegando al punto de plantearme dejarlo. ¿A alguien más le ha pasado algo similar? ¿Qué puedo hacer?