Sé que voy a recibir juicios y probablemente los merezca. Estoy con un hombre casado desde hace un año. No lo planeé ni lo busqué pero pasó. Cuando nos conocimos no sabía que lo estaba, me lo dijo cuando yo ya sentía cosas y bueno, lo vi tan sincero, con tantas ganas de dejar atrás esa etapa… que os voy a contar desde fuera pensaba que algo así jamás me podría pasar a mi.
Él me dice que su matrimonio está roto desde hace mucho y que solo siguen juntos por los hijos, que duermen en habitaciones separadas. Que conmigo ha vuelto a sentirse vivo que hacía años que no reía así. Lo sé, toco clásicos populares.
Sé que esta historia la hemos escuchado mil veces y que casi nunca acaba bien pero de verdad que siento que lo nuestro es distinto. Me llama todos los días busca verme aunque sea media hora y me ha presentado a uno de sus amigos más cercanos y todos saben que está casado.
Me prometió que en verano hablaría con su mujer y aún no lo ha hecho. Dice que está esperando el momento, que necesita preparar a los niños, no tanto a su mujer porque dice que ella tiene claro que lo suyo está roto, que es dar el paso final porque su matrimonio ya no existe.
Y yo me paso las noches despierta preguntándome si soy una idiota.
Porque cuando estamos juntos me hace sentir que soy su vida pero cuando vuelve a su casa sé que sigue durmiendo al lado de otra.
Se que lo lógico sería dejarle, pero me puede la esperanza porque le quiero. Estoy atrapada.
