Pues eso. Que ya está bien joder.
Llevo 5 putos años yendo al mismo pueblo de mierda donde no hay ni una piscina decente, donde hace un calor que te mueres y donde lo más emocionante que pasa es que viene el del butano a las 8 de la mañana. ¿Y por qué? Porque a mi señor marido le parece el paraíso. Claro como está su madre, sus colegas del mus y la casita es gratis pues todo le parece cojonudo.
¿Y yo? Yo me paso el año currando, organizando, recogiendo, haciéndome cargo de TODO, y cuando llegan mis putas vacaciones me las paso en una casa vieja, sudando como una cerda, cocinando para media familia y escuchando a la suegra decir lo cansadas que vienen las nuevas generaciones. Anda y que le den.
Que sí que los niños se lo pasan bien. Que sí que el campo y los abuelos muy bonito todo. Pero una cosa es pasar unos días, y otra que ESA sea MI VACACIÓN cada puto año.
Este año le he dicho que se acabó. Que yo no voy. Que me voy con los críos a la playa, que ya he reservado y todo. Y él que se quede en el pueblo con sus moscas su madre y su mus. A ver si así se le pasa la tontería de pensar que veranear es fregar suelos ajenos y aguantar soponcios familiares.
Estoy hasta el coño. Literal.
