Hola, Lovers.
Aquí va mi drama, por si alguien ha pasado por lo mismo y puede darme algunos ánimos para seguir adelante.
A principios de año, mi pareja me dejó. Llévabamos un tiempo viviendo juntos, pero siempre ha tenido muchos problemas familiares. No voy a extenderme en contarlos porque veo muchos casos de familias tóxicas, problemas de poner límites, suegras narcicistas que no dejan que sus hijos vuelen, etc, va por ese camino. La cuestión es que me dijo que ya no estaba enamorado de mí, que no sabía si era que estaba pasando una mala época, que me quería pero de otra forma… En fin, que me daba puerta. Aparte, nunca congenié con su familia y era algo «esencial» para él.
La cuestión es que lo estoy pasando fatal. He estado un tiempo en casa de mis padres, pero he decidido buscar un piso compartido porque no siento que ellos puedan apoyarme en este momento. Mi ex pareja era todo el apoyo que tenía, a pesar de las circunstancias. Mis padres nunca han sido accesibles emocionalmente, llevo un tiempo en terapia intentando superar las heridas emocionales que eso me ha dejado. Mi padre lleva años sin trabajar, su sector se fue al garete con la crisis de 2010 (la construcción) y nunca ha vuelto a trabajar. Tampoco lo he visto esforzarse mucho por encontrarlo, lo que me ha llevado a mi durante algunos años a trabajar y aportar dinero casa de mis padres. Cada vez que me quejaba de su inactividad por intentar encontrar algo para ayudarnos a mi madre y a mi, recibía malas formas, que eso no era así, que era una mal pensada, que hablaba sin saber… Con el tiempo ha sido mi propia madre la que me lo ha confesado, que tenía razón, me invalidaron durante años. Me siento fatal, pero la verdad que, por esto y otras muchas cosas, no los puedo ver como un apoyo real.

Mi padre siempre ha sido muy negativo, no se puede hablar con él de cosas «serias», pasa de mi madre y de mí si hay una discusión, se calla, se pone a ver el fútbol y palante. Si me ve llorar, pasa, sigue viendo la tele. Sinceramente, me hace mucho daño esta situación. Mi madre lo intenta, pero sé que tampoco puede sostenerme en estos momentos, no la culpo, aunque no puedo evitar sentir cierta rabia hacia ella, que me hace sentir fatal conmigo misma. Entre ellos se llevan mal, apenas se hablan pero, por problemas económicos, nunca se han separado. Apenas se hablan con la familia, nunca han tenido amigos, se llevan mal con todos los vecinos… Yo siempre he intentado ser más sociable, más comunicativa, de hecho, con mi ex pareja lo era, pero, aunque lo intento, de verdad que en casa de mis padres no me sale ser así.
Con todo esto, la verdad que independizarme con mi ex pareja fue un regalo. Estaba feliz, nos queríamos (o eso pensaba). Y ahora volver ha sido un mazazo bien gordo. Volverme a ver sola, en la misma situación que hace meses dejé atrás está acabando conmigo.
Aparte de eso, apenas tengo amigos, salgo de vez en cuando, pero no puedo coger el teléfono y pedir ayuda a alguien de confianza. Tengo casi 30 años y se nota que la gente ya va teniendo pareja, sale menos o, simplemente, nos hemos alejado con el tiempo. Además, nunca he sabido conservar ni hacer muchos amigos, sufrí acaso escolar en el instituto y creo desde ahí siempre he tenido miedo a crear vínculos nuevos porque siento que hay algo malo en mí o que voy a molestar si intento hablar con alguien nuevo, miedos a que voy a caer mal… Aún no he tratado esto en terapia porque me da algo de verguenza, pero sé que tengo que hacerlo para poder avanzar. Mis padres esto no lo sabe, yo simplemente no quería ir a clase, pero me decína que tenía que ir, que iba a perder el curso… La verdad, no sé cómo ni profesores, ni mis padres ni padres de los demás se dieron cuenta de nada. Supongo que fui un caso de estos en los que se consideran cosas de adolescentes.
He tenido siempre dificultades para relacionarme, cuando era más jovencita, espera que los demás me buscaran y si no lo hacían, directamente pensaba que no quería saber de mí. Ahora sé que no es así, que era yo la que me apartaba, pero tenía tanto miedo al rechazo que prefería no arriesgarme. Ahora es algo complicado hacer amigos, ya no es lo mismo que en el instituo o la Universidad y me veo sola todo el día.
En resumen, me encuentro pasando el duelo más duro de mi vida sola. A veces, me tienta contactar con mi ex pareja, pero no quiero hacerme ni hacerle daño, las cosas no acabaron bien y me gustaría que al menos pudiésemos terminar de buenas formas. Pero sé que no te puede curar quien te ha hecho daño y que si no estuviera tan sola, no tendría tan a menudo este pensamiento. Me siento rídicula y siento que no valgo por no tener a nadie a mi alrededor con quien contar.
¡Gracias por leerme!