Os cuento, estoy casada con una persona maravillosa, estoy enamorada de el y no concibo mi vida si no es a su lado.
Es una relación casi perfecta pero en el sexo…digamos que no se le da muy bien. No es muy hábil. Tampoco lo hacemos tanto como yo quisiera, siempre está cansado y cuando no lo está pretende calentarme demasiado rápido, siempre la misma postura, todo siempre igual. He hablado con el, se lo he dicho, se lo he preguntado abiertamente, me da la razón pero aquí nada cambia, he llegado a estar depre pensando incluso que no le pongo lo suficiente.

Hace un año apareció un hombre en mi trabajo, casado también, con 2 hijos. Nos escribimos de vez en cuando y el caso es que las conversaciones suben de tono, pero de una forma muy sutil, sin decirlo pero diciéndolo, no sé si me entendéis. A mi ese tira y afloja me está despertando unas ganas de que me eche un polvazo que me deje agusto para un mes,no sé, no estoy enamorada de él ni creo que podría estarlo nunca, ni le conozco demasiado, quiero a mi marido, pero necesito sexo. Por una parte me siento fatal, miro a mi marido y digo, ¿como le voy a hacer esto?el no me lo haría, por otra parte digo, joder, lo necesito, llevo 10 años sin que me vuelvan loca en la cama. Es una lucha entre mi cabeza y mi cuerpo.
No paro de darle vueltas al asunto, no quiero fallar a mi marido, ni quisiera serle infiel, pero de verdad, tengo una necesidad que no cubro. Espero que alguien me pueda entender