Llevo unos 3 meses saliendo con un chico de unos 40 años. Yo tengo unos 30. Él actualmente vive con sus padres, aunque durante unos años estuvo viviendo solo de manera independiente. Por circunstancias de la vida acabó volviendo a casa de sus padres y desde entonces sigue allí. Trabaja y tiene su sueldo, aunque no gana mucho dinero.
Yo vivo sola desde hace tiempo y también trabajo, pero sinceramente mantener un piso hoy en día sola se me está haciendo bastante complicado económicamente. Además, antes de esta relación yo vivía con mi anterior pareja y compartíamos todos los gastos del piso entre los dos, así que el cambio económico de pasar a vivir completamente sola sí que lo he notado muchísimo.
La relación en general es buena. Me ha presentado a sus padres, he estado en su casa, él viene a la mía, hemos pasado fines de semana juntos y no siento que me esconda ni que no quiera algo serio. De hecho, emocionalmente sí noto implicación por su parte. El problema viene cuando sale el tema de convivir.
Lo hemos hablado varias veces de forma tranquila y él siempre me dice que todavía es pronto, que quiere ir poco a poco y que las cosas rápidas luego salen mal. También me dice que quiere ver primero cómo funciona la convivencia de fines de semana antes de dar un paso así. Yo entiendo su punto y tampoco estoy hablando de irnos a vivir juntos mañana mismo, pero sí siento que para mí una relación seria tiene que avanzar hacia una convivencia en un plazo razonable.
En mi cabeza me he puesto un límite de tiempo desde que empezamos la relación para ver una intención clara por su parte de dar ese paso. Y sinceramente, si llegado ese momento sigue dándome largas o evitando el tema, creo que sentiría que realmente no quiere avanzar o que está cómodo con la situación actual.
También me genera dudas que, teniendo ya unos 40 años y habiendo vivido independiente anteriormente, ahora le cueste tanto plantearse volver a compartir vida con una pareja. A veces no sé si realmente es prudencia o si en el fondo está demasiado acomodado en su situación actual.
Por otro lado, yo tengo una realidad económica y no puedo mantener indefinidamente el piso sola tan tranquila como si nada. Estoy incluso pensando que quizá en unos meses tendría que alquilar una habitación a alguien para poder ir más desahogada económicamente. Y una parte de mí piensa en comentárselo para ver cómo reacciona y si eso le hace posicionarse de alguna manera respecto al futuro de la relación.
No sé si estoy siendo demasiado impaciente o si realmente es normal que todavía no quiera hablar seriamente de convivencia. Me gustaría saber opiniones objetivas desde fuera porque estoy bastante confundida.
