Hola, nunca he escrito un post aquí, y la verdad es que no se muy bien como empezarlo, así que al grano, os voy a contar la historia de como he abierto los ojos y me he quitado la venda que la sociedad me ha puesto.
Tengo dieciséis años, si, lo se, algunas diréis… «es una etapa por la que todos pasan en la adolescencia, no te preocupes», si, lo se, la edad del pavo, pero ya deja de serlo cuando pensamientos suicidas pasan por la mente. Cuando tenia 10 años ya tenia ganas de morirme, siempre he sido una niña gordita y la mayoría de mi familia lo es, pero para aquel entonces me fijaba mas en la gente con la que jugaba que en la barriga de mi tío, y la gente con la que jugaba (mis amigos) eran TODOS delgaditos, «¿Por qué mis amigas son delgadas y yo no?» «¿a caso no soy normal?» «si estuviese muerta le haría un favor a todos».
es muy fuerte que una niña con 10 años piense eso (a mi parecer). Con trece/catorce años (creo que ahí entré al instituto) todo salió mal en primero, básicamente estaba sola, ahí empecé a cortarme. A este punto llegué, intenté hablar con mi madre, cosa que a día de hoy sigo sin poder hacer porque siempre que intento sacar el tema y contarle toda la mierda que me pasaba por la cabeza en aquel entonces, se limita a decir «no digas esas tonterías» o simplemente se ríe en mi cara.
Yo puedo entender, como tía de 9 sobrinos que soy, que cuando un crio te dice algo te haga gracia, pero no puedes reírte en la cara de una niña de doce años que te pregunta «mamá, ¿por qué no soy normal?.
Dejando a un lado ese tema, cuando cumplí los 16 a mi la vida empezó a sudármela muchísimo, hasta que me subí a la bascula y vi bien marcado un nueve y un cero, si, con dieciséis años y un metro setenta tenia obesidad leve, y otra vez comiéndome el tarro. Para este punto ya estábamos en el segundo trimestre y he de decir que yo nunca he sido de sacar buenas notas, he repetido varias veces, pero, ese trimestre empecé fuerte y sacando notas de sietes y ochos que nunca he sacado, hasta ese momento de subirme a la bascula, mis notas cayeron en picado de nuevo, simple y sencillamente porque en vez de prestar atención en clases mi cabeza estaba en que cantidad iba a comer hoy, que iba a tirar a la basura y cuanto ejercicio iba a hacer esa tarde.
Tal era mi obsesión que les martilleaba la cabeza con el mismo tema a una de mis mejores amigas (que dudo que lea esto pero si lo haces, gracias de corazón) yo no se como la pobre aguanto mis ataques de ansiedad de madrugada. Adelgacé 15 kilos, ahora rondo los 75 con una talla cuarenta/cuarenta y dos y ni subo ni bajo desde que deje tal obsesión enfermiza.
Bien, la parte sensualona del post ¿como mierda he salido del pozo?.
1)Sin duda, con el apoyo de mis amigos ya que habéis visto que familiar poco.
2)Informándome en internet sobre las modelos de tallas grandes.
3) No podía faltar este punto… ¡GRACIAS A WELOVERSIZE!
Aquí encontré el empujoncito que me faltaba para encontrarme, me di cuenta de que no era la única, de que hay mas gente en el mundo con la que me sentía identificada, ahí me di cuenta de que no estaba sola.
De que tener una talla S o XXL no importa una mierda siempre que tengas buen corazón, y no es por ser egocéntrica pero eso a mi me sobra. Puede que mi nariz no sea respingada, que no tenga buenas tetas o que me sobre culo (que pa’ el perreo viene bien la verdad) pero aquí ni la miss mas miss del mundo es perfecta, amarme a mi misma esta costando, porque ese pensamiento del que dirán sigue ahí, pero comparado con antes se que puedo con esto y con mas, y si yo puedo siendo «una adolescente en la edad del pavo», tu también.
Que una talla no te diga quien eres, suda de la gente y disfruta, que vida hay solo una, no desaproveches tus 17, 26, 35 o 49 años, da igual la edad que tengas, disfruta y agradece lo que tienes, es lo único que necesitas para ser feliz.
<3