Hoy os vengo a abrir un melón muy gordo. El título os puede sugerir algo, pero os aseguro que no os imagináis lo que vengo a contaros, porque es algo que me está pasando y roza el nivel extremo de vida.
Empiezo. Primero poneros en situación de forma breve: hasta hace unos años, llevana toda mi vida viviendo abusos, tanto por parte de familia, como bullying. Pues bien, mi última experiencia de bullying fue bastante fuerte. Hubo un ex novio implicado también, que se dejó llevar por la narrativa de mis abusadoras y me abandonó. Os podéis imaginar, con todo el historial que traía, lo que me generó eso. Al irme de ese grupo y empezar una relación sana de pareja con otro chico (con el que sigo a día de hoy), empecé a tener síntomas muy fuertes: de la nada sentía que lo que me rodeaba no era real, tenía pesadillas fuertes que me hacían despertarme gritando, pensaba que veía a mis abusadoras y a mí ex (también abusador claramente) por la calle, me daban mareos por ansiedad, si escuchaba risas de jóvenes de veinte años o así me entraba un miedo terrible y tenía que salir corriendo, no confiaba en nadie, pensaba que todo el mundo me iba a hacer daño… En fin, muchas cosas.
El año pasado contacté con mi ex porque llevo años con pesadillas por este tema mezclado con temas familiares y sentía que sólo el podía despejar mis dudas. Se lió todo y terminé diciéndole que sus amigas me hicieron bullying, y a él le mintieron. Pues se bloqueó o no quiso verlo porque no le conviene claro. También le dije que estoy diagnósticada con estrés postraumático complejo por dos psicólogas y una psiquiatra…y que necesitaba su ayuda para ordenar todo y poder integrar lo que pasó y pasar página. Pues él me bloqueó, y ellas no han sido capaces ni de pedirme perdón. Pero no solo eso, sino que una de ellas me llegó a decir incluso que «hablara con alguien, que no me guardara las cosas para mí» (no entendí la verdad, si yo ya voy a terapia, pero me parece que fue una forma de quitarse la responsabilidad de encima, porque no admitió nada ni me pidió disculpas por nada).
Y aquí mi pregunta: ¿por qué es tan complicado admitir que has hecho daño a alguien y reparar? Por qué la gente se protege emocionalmente o por qué da tanto miedo admitir que nos hemos equivocado? Lo peor que nos puede pasar si lo hacemos es que nos demos cuenta del error y lo cambiemos, y reparemos el daño… Pues es que encima, por esa falta de capacidad, estoy lidiando ahora con pensamientos suicidas constantemente, conteniendome, y teniendo que parar mi día a día porque no tengo fuerzas. Lo intento y estoy haciendo mil cosas, pero le vengo abajo. Si, aunque fuera solo, mi ex me reconociera el daño y se atreviera a reparar algo (pidiendo perdón sincero, ayudandome con lo que le pedí…) ese dolor se reduciría enormemente. Pero el orgullo es mucho más importante claro. Me preguntó si de verdad nos compensa nuestro ego más que reparar un daño, tanto como para permitir que alguien se quite la vida. Creo que es para reflexionar pero bien.
Un abrazo y gracias por leerme