Tengo una amiga que es feminista al extremo. Yo también soy feminista, pero más moderada en algunos aspectos. No sé si podemos llamarlo “feminismo radical”, pero no radical en el sentido de las ramas del feminismo, sino más bien de llevarlo al extremo, de purista.
Esta amiga me presentó a un amigo suyo. Es un tío también muy feminista, muy deconstruido, poco masculino estereotípicamente hablando. Desde que le conozco, hemos coincidido y hablado con frecuencia. En cuanto a estas cuestiones, y bueno, en casi todas, sean del ámbito que sean, mi amiga y él están totalmente de acuerdo; yo, aunque apunto en la misma dirección, a veces veo más grises. No sé, soy una tía más moderada en general, relativizo, le doy peso a otras visiones, etc. Pero ellos van a una y a piñón.
Hace un par de meses salimos y yo acabé fatal: me pasé con el alcohol, hasta me caí y, como mi amiga quería seguir de fiesta y yo vivo en las afueras, decidimos que este amigo me llevaría a su casa, con la idea de que luego volvería a salir, dejándome durmiendo la mona. La verdad es que más bien lo decidieron ellos; yo viví la situación como espectadora, dejé hacer. De hecho, no recuerdo ni el llegar a su casa. Pero de dejarme allí y volver a salir, nada: nos acostamos y eso, lógicamente, no estuvo bien.
Me desperté fatal, me fui al baño a vestirme y, al salir, él estaba desnudo frente a mí. No recuerdo exactamente qué me dijo, pero me reprochó mi actitud de levantarme e irme, no sé que se esperaba. Le dije “gracias” y me fui.
Al día siguiente, mi amiga me escribió con sorna, riéndose de la situación, de que me hubiese acostado con él. Yo, muerta de vergüenza y de grima, le dije que dejásemos el tema, como si no hubiese pasado. Pero ambos siguieron insistiendo, cada uno a su modo: ella porque quería cotillear y supongo que le llamó la atención que me cerrase tan en banda; y él pareció creer que había creado algún tipo de complicidad y me hizo algún comentario fuera de lugar, incluso me envió una foto por WhatsApp que… casi me muero cuando la abrí.
Como ninguno parecía darse por aludido con mi evasión y mi incomodidad más que visibles, tuve que ser clara: les dije a ambos que parasen de verdad, que me incomodaba. Con él incluso fui más extensa en la explicación, pidiéndole que respetase mis límites. A mi amiga ya le he dicho que no quiero saber nada de él, y que, si coincido en algún evento, me aguanto, pero que en nuestros planes no lo invite de nuevo.
Yo, pensando en todo esto, además de estar enfadada porque deberían dejar el tema al ver que me incomoda, no puedo evitar ver una tremenda hipocresía: son tan feministas y él hace eso. Y no solo lo hace, sino que no lo esconde, cuando los dos me vieron prácticamente inconsciente. ¡No entiendo nada!
Que quede claro que en absoluto quiero tirar por ahí ni hacer acusaciones legales, pero eso, legalmente, podría considerarse violación; y más allá de la ley, cae de cajón que no está bien. De todo lo que les he escuchado decir y defender, no deberían hacer algo así, y menos cuando ambos deberían tener claro que lo que hizo está fatal, según SUS propios códigos éticos.
