No tenía ni idea que título poner al tema.
Tengo 37 años y estoy en una situación que no le daba importancia, pero ya me está cansado. He sido una chica muy fiestera desde los 16 hasta los 32 años, hasta poco antes del covid fui echando freno a la noche, porque me cansé, prioricé el descanso y me enganché a planes relajados. Recuerdo que cuando yo tenía simplemente 25 años mi entorno me criticaba mucho porque me encantaba salir todos los fines de semana a la discoteca, la mayoría por gente de mi edad, que por entonces ya se estaban empezando a casar y vivían recluidos con la pareja que conocían desde los 18.
A día de hoy odio la noche, disfruto de los fines de semana durmiendo mil horas, haciendo la compra, almorzando en alguna terraza, dando un paseo en bici por alguna ruta agradable o simplemente pasarme la noche de sábado viendo pelis o con el ordenador como estoy ahora mismo. Socializo en entornos relajados, sanos y con gente sobria. No quiero tonterías de gente ida de rosca, porque si no las toleraba con 20, menos las tolero con casi 40 tacos.
A día de hoy tengo amigas que desaparecieron de mi camino porque se casaron o se fueron a vivir en pareja y ahora están divorciadas y solteras (yo sigo soltera). Les han dado por salir de fiesta loca viernes, sábado y domingo sin aceptar ningún plan que no sea eso. Se cogen unas cogorzas de escándalo e incluso coquetean con ciertas sustancias para aguantar cosa de lo que llevo huyendo toda mi vida, porque yo he salido mucho pero siempre he seleccionado ambientes y me he mantenido lejos de esas porquerías. Estas mismas personas que me criticaban cuando me pedía mi cubata con 30 años y ellas iban de dignas con un agüita, se ríen de mí por no beber alcochol.
Siento que han involucionado mucho y se están juntado con gente también divorciada que con más de 40 años que tienen, la lían mucho más que cualquier niñato de 13. Cuando digo liarla no sólo es darlo todo de fiesta, es buscar pelea, encararse con porteros, tener entradas prohibida a sitios, romper cosas, burlarse de la gente, etc. De lo que yo evité desde adolescente y ahora con 37 me lo tengo que tragar porque son las compañías de estas amigas. Pero estas personas no son una excepción, ni es por una zona o garito en concreto, hora las tardes noches están invadidas por maduritos y maduritas en un estado lamentable haciendo el salvaje.
Mis amigas no comprenden como estando soltera y sabiendo que yo era una destroyer saliendo de fiesta no acepto esos planes. Últimamente se le va tanto la pinza a la gente de fiesta por todas partes que siempre me pasan cosas malas cada vez que salgo como que algún borracho me tira la copa encima, me llenan de vómito en los baños o alguna loca ha querido buscar pelea conmigo, lo que antes era una excepción ahora es la norma. Me da miedo salir. Y mis amigas están de un desesperado de miedo, endosando a tíos que dejan mucho que desear que conocer de juerga. Hace unas semanas se endosó un tipo raro todo desesperado que conocieron a saber donde y una persona que me conoce me advirtió que él era un pt her o. Ayer se unió a la fiesta un tipo que no es que bebiese, es que se estaba empolvando la nariz cada hora, casi se pegó con dos personas y lo echaron del local. Me localizó por IG hoy y sin apenas conocerme me dijo que me llevaba de fiesta de nuevo e incluso me dijo que me invitaba a catar harina, como si fuera lo más normal del mundo. Sumarse que tengo ansiedad social, que ya de por sí me cuesta conocer gente y sociabilizar fuera de mi circulo habitual y encontrarme con gente carne de psquiátrico hace que para mi la fiesta sea una sesión de tortura. Al contrario, estas experiencias empeoran mi fobia social. Pero eso sí, no me cuesta trabajo relacionarme con la gente trabajando, sacando a mi perrito o en el gimnasio. Y nadie me entiende.
Tengo otros amigos, con pareja y en la distancia, los veo poco, pero van a mi rollo. Soy una persona con un trabajo cualificado, serio y cierta reputación y paso de que me vean de fiesta con gente de esa calaña. Lo que no quiero es verme todos los fines de semana igual, pasándola canutas y sintiéndome que estoy viviendo ahora las cosas que siempre evité vivir a los 20, como una involución. Lo que pasa es que tengo una fama de fiestera que no me la quita nadie, pero mi yo de ahora, no es mi yo de 20 años y yo me relacionaba con gente que se divertía, pero sin mal rollo y tampoco había malos rollos a mi alrededor.
Perdonad por el tocho, pero tenía que decirlo.
