¡Hola familia!
Vengo a contaros mi mala experiencia hace 2 semanas.
Resulta que me mandaron hacer una resonancia de contraste porque se me sale un brazo y quieren mirarme bien el hombro.
Voy a mi trabajo, salgo un ratito antes y me dirijo al hospital muerta de miedo (nunca me he hecho pruebas así ni nada parecido y me da todo un poco de yuyu).
Al llegar allí, una señora tan amable que me la hubiese pedido para reyes, me pide que me desnude y me ponga una bata. Después, me lleva a otra sala donde me pincharán el contraste. La chica que me recibe para el contraste, ve en mis ojos el pánico y también me trata con un amor indescriptible. Me ve con el complejo de ir tapándome el culo que me asoma por la bata, me saca una sábana, me la pone por detrás y me dice: “mira qué modelo más guapa! Lista para ir a Cibeles”. Frases así leídas parecen chorras pero en ese momento alivian tu nerviosismo.
Una vez pinchado el contraste, me vuelven a la sala donde me había desnudado al principio y donde al lado estaba el “tubo” ese del infierno.
Aquí empieza mi calvario: me recibe de nuevo la mujer del principio y se dirige a su compañera, la que la va a ayudar a hacerme la resonancia. Su compañera, ya de lejos cuando me ve, empieza: “¡pero que ésta está muy gorda!”, ”¿no ves elvolumen que tiene?”, ”es que nos vamos a tirar aquí todo el día, yo no se la haría”. Todo esto delante de mí y sin haberme sentado en el tubo.
La buena mujer no hacía más que decirle: “pero chica, que sí que vamos a poder, vamos a intentarlo por lo menos”.
Entré en el tubo, estuve ahí 40 minutos recibiendo sus gritos y malas palabras porque me estuviese quieta, que no lo iban a conseguir, bla bla bla.
Al salir, entre los nervios previos, el miedo, el pinchazo, el desprecio y el agobio y ruidos del tubo, empecé a llorar como si no hubiese un mañana. Me recibía mi bendito padre, el cual os podéis imaginar el susto de verme salir así y yo no poder hablarle de la ansiedad.
Con los ojos como un búho y la poca autoestima que me quedaba destrozada, me dirigí al trabajo para finalizar mi jornada cara al público, sin ganas de nada y hasta las 10 de la noche.
Es triste que el magnífico y maravilloso trabajo de las dos amabilísimas enfermeras, se vea empañado por otra persona que tendría un mal día pero que podía haber hecho los mismos comentarios si quería pero en privado, en el café con su compañera o en ese mismo momento haberse encerrado a debatirlo en un despacho y no delante de una persona que va a por algo que necesita. Porque sí, ante todo soy persona (ni volumen, ni peso, ni talla, PER-SO-NA) y, a lo que fui, es a algo que NECESITO por salud, no voy a que me diseñen un vestido por encargo ni nada por capricho.
Sólo necesitaba desahogarme y plasmar mi “perreta” de algún modo.
Firmado: una PERSONA.
Gordofobia en la sanidad pública
Inicio › Foros › Debates de actualidad › Gordofobia › Gordofobia en la sanidad pública
-
AutorEntradas
-
Una PERSONAInvitado
🌸 Envía tus movidas a [email protected]👄 Más testimonios en whatsapp https://whatsapp.com/channel/0029VaCbq9P7T8bgwL0lOx0S👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u
ResponderLoversizersSuperadministrador -
AutorEntradas
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)