Bueeenas. Aquí una que lleva trandose con «las inyecciones milagrosas». A ver de milagrosas nada… Tienen su efecto y son una ayuda a la dieta. Però el esfuerzo lo tienes que hacer tú. Ayudan y mucho, a sacar la sensación de hambre. Es muy caro de hacer, si. Ojalà estuviera financiado por la SS, però no és el caso si no tienes diabetis. Si hay diabetis si que están financiadas. En mi caso, me las pago yo, con mucho esfuerzo. Ayudar, ayudan, pero no es milagroso. Te sacan la sensación de hambre, però no te impiden comer… Vamos que si por ansiedad te comes un pastel entero no lo vas a vomitar. Te ayuda a controlar el hambre. Importante hacerlo bajo control médico. Yo estoy tomando la dosis de diabetis por qué ya tengo suficiente con esto. Ya llevo perdidos 22 kg, y de momento sigo con el tratamiento. Según mi endocrina, ya he perdido más incluso que con una cirugía. Estoy contenta y lo estoy haciendo con cabeza y control médico. Al hacer la dosis de 1.8, la de los diabéticos, el tema económico no es tanto.
Es mucho mejor hacer una dieta así por qué pierdes grasa y no masa muscular. De manera que evitas el efecto rebote.
Besos a todas
Hablemos de las inyecciones «milagrosas»
Inicio › Foros › Debates de actualidad › Gordofobia › Hablemos de las inyecciones «milagrosas»
-
AutorEntradas
-
ErreInvitado
🌸 Envía tus movidas a [email protected]👄 Más testimonios en whatsapp https://whatsapp.com/channel/0029VaCbq9P7T8bgwL0lOx0S👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u
ResponderTesaInvitado
ResponderRecupero tema, perdón!
Hola chicas, os he leído a todas con atención porque buscaba infor de estas inyecciones. Nada es milagroso, pero a mí me lo ofreció el otro día mi médico de cabecera con todo el respeto y el amor del mundo y tras haberme preguntado por mis hábitos alimentarios y deportivos. No me sentí juzgada en absoluto. Como sí me he sentido en otras consultas. La gordofobia existe, pero no todo el mundo la practica. Yo todavía no las estoy tomando y no sé si las tomaré. Me ha mandado antes de nada unas analíticas completas y el índice glucémico.
Yo siempre he sido consciente de que la obesidad no es una condición sana. Quiero decir, incluso aunque mis analíticas y mis factores genéticos sean los mejores del universo, es evidente que sobrecargo espalda, músculos, articulaciones, que tengo riesgo de hipetensión… Con esto quiero decir que la mayoría de personas gordas sabemos que lo somos y sabemos lo que implica, quizá mejor que otras personas con otros hábitos o factores insanos, precisamente porque todo el mundo lleva una vida entera recordándonos que vamos a enfermar. Así que evidentemente ninguno estamos gordos por elección o por gusto. No te levantas una mañana y dices: anda voy a ser gorda. La mayoría, de hecho, luchamos contra eso toda nuestra vida.
En mi caso particular, me he pasado la vida entera de dieta en dieta. Actualmente estoy en terapia tratando todo el sufrimiento que llevo años padeciendo. Yo he hecho dietas estrictísimas. Supervisadas por profesionales, pero basadas en la restricción y en el control. La gente que genética y metabólicamente no tiene esta tendencia a engordar no basa su vida en el control, en la compensación y en la restricción. En muchos casos no tiene nada que ver con hábitos saludables, puesto que incluso teniéndolos, somos gordos. Yo como verdura, como poquísima carne y la que como es a la plancha, como mucho más pescado, como frutas, bebo mucha agua, no consumo tóxicos, duermo bien…etc. ¿Si una vez al mes pido una pizza con amigos estoy fallando al sistema? ¿Soy una mala paciente, una mala gorda o qué soy? Si en un cumpleaños me como un trozo de tarta, ¿estoy fallando? Porque yo he llorado delante de una onza de chocolate porque comérmela significaba decepcionarme a mí misma después de meses de «Cambio de hábitos saludables». Me preocupa mi alimentación e intento comer lo mejor posible y aun así no paro de leer que los gordos no nos cuidamos. Ahora bien, tengo amigos que beben cerveza a cascoporro, consumen bollería industrial a diario y no han hecho deporte en su vida y son delgados hagan lo que hagan. Absolutamente nadie les juzga. Y me parece bien, porque quién es nadie para juzgar la vida y la salud del resto.
Aun así, repito, yo sigo admitiendo que el sobrepeso no es sano, pero no por los hábitos que se dan por hecho tan a menudo, sino porque someto a mi cuerpo a un trabajo mucho más complejo, que si pesara 30 kilos menos. Y por supuesto que agradezco la información que desde la buena fe se me da, como lo hizo el otro día mi médico. Porque la información es poder.
Mis dudas… que yo ya perdí 15 kg una vez y engordé muchísimo más al volver a hacer vida normal (comiendo sano, pero pudiendo tomarme dos croquetas con mis amigas un sábado si encarta) perdí 40 kg otra vez (aquí las consecuencias psíquicas de tanta restricción fueron bestiales) y el resultado es que siempre he engordado más. Cuando mi vida vuelve a estabilizarse y deja de girar en torno al gimnasio y al puré de verduras, engordo más. Y precisamente ese es mi temor con las inyecciones. Plantarme dentro de 2 o 3 años con mucho más peso. Por otro lado, a mí me diagnosticaron la resistencia a la insulina muy muy joven, de adolescente, y no he comprendido lo que significaba hasta la vida adulta. Ahora tomo inositol, que es menos agresivo que la medicación y me controla a la perfección cualquier ataque de hambre. No tengo especial apetito salvo que vaya a bajarme la regla, así que tampoco sé si el efecto saciante de las inyecciones me va a ser útil, o además de eso añade algún beneficio más.
Si alguien tiene una opinión fundada sobre esto, la agradezco de corazón. Y siento la chapa.
-
AutorEntradas
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.