Hola chicas. Hace unas semanas escribí un post en este foro explicando mi situación con el que era mi pareja. Yo soy española residente en Noruega y él es de aquí.
Tal y como ya comenté, siempre supe que le gustaba beber pero no fue hasta que vivimos juntos que me di cuenta de que tenía un problema serio. Mi padre fue alcohólico y sufrió consecuencias muy graves a raíz de eso, por lo que se muy bien de lo que hablo ya que lo he vivido de cerca. Hace unos días tuve otra conversación seria con mi novio porque vi que se iba bebiendo las cervezas una detrás de otra. Se puso malo de la barriga y le dio diarrea y vómitos y aún y así siguió bebiendo y se llevaba las cervezas al baño.
En ese momento me recordó tanto a mi padre que exploté. Le dije que era un alcohólico de mierda y un egoísta y cobarde, que en vez de afrontar los problemas huía de ellos refugiándose en el alcohol, y que ya había vivido yo eso una vez y no estaba dispuesta a vivirlo dos veces. También le dije que yo ya había tenido un padre así y que no estaba dispuesta a que mis hijos tuvieran otro (él quiere tener hijos conmigo y me lo ha dicho muchas veces).

Como estaba borracho, se puso a la defensiva y me echó en cara que yo consumo marihuana. Es cierto, lo hago, pero yo no me fumo porros uno detrás de otro. Como mucho me fumo uno por la noche y ya está. En resumen, me enfadé muchísimo (creo que nunca me había visto así, y mira que tengo carácter) y cogí sus cajas de cerveza y las reventé contra el suelo. Metí mis cosas en una maleta y le dije que me volvía para España, que no me busque nunca más y que se olvide de que alguna vez he existido.
Que se case con sus maravillosas cervezas si quiere y se arruine la vida él solo. Yo ya le he dado suficientes oportunidades y la paciencia se agota. De momento me he venido a casa de una amiga (todavía sigo en Noruega). Él me llama cada día y me escribe, incluso le ha escrito a mi amiga que por favor me diga que va a cambiar, que no quiere perderme y que no sabe lo que le pasa, que cree que tiene depresión. Yo ya no me creo nada. Solo victimismos y excusas.
Por otro lado me sabe mal porque también hemos vivido muy buenos momentos. A pesar del problema del alcohol, él es el hombre con quien me he sentido mejor (cuando no está bebiendo). Es atento y cariñoso y muy colaborador en las tareas de la casa. También es muy dispuesto a ayudar a los demás cuando alguien necesita algo. Es como si tuviera dos caras. Y lo ya dicho… me recuerda demasiado a mi padre y no quiero vivir eso otra vez. Quizás soy egoísta y le he abandonado con su problema, pero es eso. Es su problema. No el mío, y no voy a joderme la vida por una persona así porque ya perdí suficiente tiempo con mi padre. No quiero ver como el alcohol me arrebata otra vez a una persona a la que quiero. No quiero ver como otra vez me cambian por una puta botella.