Tengo el corazón en la garganta desde que lo he leído, estaba ordenando nuestra habitación y de repente me he encontrado con un folio doblando en cuatro debajo de su mesita de noche, lo he cogido porque no sabía que era y me he escrito con ‘una carta a sí mismo’.
Mi marido lleva con depresión desde que empezó todo esto del COVID, se quedó sin trabajo y el encierro lo está matando, así que buscando soluciones decidimos que tenía que ir a terapia y su psicóloga le manda a escribirse cartas a sí mismo para poder desahogarse y entender qué le pasa, porque al parecer tiene problemas para compartir todo lo que tiene dentro en voz alta.

En el momento que he entendido qué estaba leyendo mi cabeza no paraba de decirme ‘deja de leer, para de leer, esto tú no lo tienes que leer’, pero no he podido parar. Hablaba de mí, de cómo sentía que nuestro amor estaba llegando a su fin, de cómo desde hace años ya no nos aportábamos nada el uno al otro, de cómo siente que le resto más que le sumo.
Y yo no tenía ni idea, pero ni una poca. No sabía ni que estábamos mal, sentía que él no estaba en su mejor racha y que yo no he sabido cómo ayudarle, pero porque él no sabe abrirse, no sabe compartir, no sabe decir qué le pasa, qué siente o qué tiene dentro.
Y ahora… Ahora no sé qué narices hacer, si serle sincera y decirle que lo he leído todo, si hacer como si nada y esperar a que salga de él hablar conmigo, si sacarle la conversación pero sin mencionar la carta…
No estoy preparada para que me deje, no estoy preparada para un posible divorcio.
Yo le quiero, con todas las de la ley, no me imagino el resto de mi vida sin él y me da igual los meses que tengamos que pasar con esta maldita depresión, pero quiero que sea juntos, como siempre.