Trabajo en una tienda de ropa, soy la encargada, tengo un equipo buenísimo, somos la tienda a la que siempre llegan las novedades y las primeras en recibir los cursos y actualizaciones, porque somos la que más vendemos de la cadena en toda España.
Mi equipo de trabajo como imaginaréis va estupendo, nos compaginamos bien e incluso yo pensaba que éramos amigas y menudo chasco me he llevado con mis compis.
Decir, que no es por ponerme bien, pero soy una buena encargada, las trato igual que me gusta que me traten a mí. Les tengo sus horarios con antelación para que puedan organizarse ya que la mayoría son madres, roto los turnos para que todas descansen los mismos días y no haga ninguna más mañanas o tardes que las otras y así.
Total, el otro día no tenía que ir a trabajar, descansaba, pero me llamó el jefe que me pasase que llegaba mercancía y que le explicase a las niñas como había que colocarla.
Estaba en el almacén antes de que ellas llegaran y cuando las oigo entrar estaban despotricando de mí.

Que si no valgo para el puesto que tengo, que soy una tonta todo el día diciéndole «cielo puedes ayudarme» y riéndose hasta de mi físico, tengo el pecho operado y se estaban cachondeando de eso.
En fin que no salí hasta que ellas entraron en la tienda y a los minutos entré como la que acababa de llegar.
No fui capaz de decirles nada, me he llevado tal decepción de las que pensaba que eran mis amigas, que no soy capaz de enfrentarme a ellas.
Estoy barajando pedir traslado pero por otro lado me fastidia perder lo que he conseguido en esa tienda e irme a otra donde no voy a tener las mimas posibilidades que allí, ni el sueldo ya que al vender tanto son muy buenas las comisiones.
Pero saber que mis compañeras opinan eso de mí me ha dejado tocada, me casé el verano pasado, todas vinieron a mi boda, me prepararon una despedida de soltera, no sé como pueden ser tan falsas.