Hola chicas,
La vida tiene estas cosas maravillosas que no te esperas ni borracha y yo que llevaba unas semanas tonteando en una app de folleteo (de esas sin filtros ni bio profunda, aquí hemos venido a guarrear) pues hago match con un tío tremendo, profesor, con cara de bueno pero conversación con doble sentido que me tenía la risa floja y las bragas en la mano. Hablamosm, intercambiamos whatsapp, subimos el tono, nos pasamos alguna fotito hot y la cosa quedó ahí, calentita pero sin quedar, porque justo empezaba el cole y la vida se me volvió un caos.
Total, que este lunes llevo a mi hija al cole y veo que el tutor es el tío de la app de follar, el del emoji de la berenjena. Os juro que me dio un vuelco el coño y el corazón, y recordé que le dije «a ti te hacía todos los deberes» mientras le mandaba un audio cochino.
Nos cruzamos la mirada, se le fue el alma por la cara dos segundos pero luego se recompuso en plan funcionario del Estado muy profesional, serio y yo tragué saliva y fingí que no lo había reconocido, aunque tenía las mejillas más calientes que el mensaje donde me pidió una foto de mis tetas.
Llevo toda la semana medio escondida diciéndole a mi hija que la espero en la esquina porque me muero del corte.
No sé si retomar la conversación, hacerme la sueca para siempre o cambiar de cole y empezar una nueva vida como madre monja, porque de verdad esto es digno de serie.
