Nunca pensé que llegaría a escribir esto. Aviso que es una historia larga. Pensaba que mi historia no era tan impactante, nunca se la conté a nadie con pelos y señales (técnicamente la conocen 3 personas y muy por encima). Siempre pensé que no valía la pena, que no me había pasado lo que creía que me había pasado. Pero ha sido una violacion, soy plenamente consciente de ello. Y aunque no haya pruebas y haya ocurrido hace varios años no voy a quedarme callada.
Principios de 2015,tenia casi 17 años. Virgen con poca experiencia con los chicos, pero con muchas ganas de probar. Era una niña tímida y torpe, patosa en los estudios y en las habilidades sociales. Sin autoestima. Me acababan de rechazar duramente y necesitaba apoyo. No se me ocurrió otra que buscarlo en un chico con el que estuve saliendo un mes cuando tenía 15 añitos. Él mismo que cuando lo dejé me llamó de todo menos bonita. Pero me apeteció retomar el contacto con él. Quedamos una tarde, nos liamos y fue todo muy apasionado. Estuvo un mes sin hablarme y después me escribió y claramente quería follar. Yo aterrada, estaba con la regla, sabía que se iba a enfadar si le decía que no podía follar con él y tenía miedo que se fuese para siempre de mi vida (repito, mi autoestima de aquella brillaba por su ausencia). Entonces se me ocurrió una idea brillante. ¿Por qué no? Le dije que tenía la regla, pero que podía chuparsela. El chaval obviamente aceptó.
Quedamos, me llevó a un descampado y nos empezamos a besar. No tardó ni un minuto en dar señales de que ya quería pasar a la acción. Yo ya me empezaba a sentir incómoda. Se sacó la polla y me entró un miedo atroz.
-Por aqui pasa mucha gente, no sé…
-Por aquí no pasa nadie, hazlo ya. Me lo prometiste.
Tenía mucho miedo, era una sensación que nunca lo olvidaré.
-Es que no estoy segura.
-No me jodas M. Chupamela ya y callate.
Esta última frase me la dijo elevando la voz. Tenía miedo, mucho miedo. Agaché la cabeza y lo empecé a hacer. Quise apartarme, no me sentía cómoda. Él me sujeto la cabeza y estuvo así hasta que se corrió en mi boca. Yo me lo tragué todo. Él muy caballero me dijo que podía escupir lo sí quería. Se despidió de mí y se fue para siempre. Esa noche tuve pesadillas con su olor repugnante.
Tardé mucho en darme cuenta lo que había pasado. Me sentía sucia, pero nadie podía enterarse de que no me había gustado. Al día siguiente se lo conté a mis amigas y reaccionaron con asco. Me dijeron que antes de hacer esa guarrada hay que tener coito. Gracias a dios que esa tarde tuve la regla. Además añadieron que tragarse la lefa es de guarra.
El rumor se extendió. Mucha gente me conocia como la que le chupaba la polla a todos. Una pringada que se metía pollas en la boca sin filtros. Con 19 años empecé un ciclo y una fulana que no había visto en mi vida comentó que yo era conocida por chupar pollas. Lo peor que durante mucho tiempo creí que yo era una cerda y me merecía el desprecio de todo el mundo.
A pesar de la experiencia traumatica que viví, eso no me frenó a vivir una sexualidad de forma tranquila. No tuve problemas en tener relaciones con otros chicos. Solo resaltare que cuando realizo sexo oral no soporto que me agarren la cabeza. Me trae muy malos recuerdos. Siempre pido que no me sujeten la cabeza, que ya se moverla yo sola.
Primavera/verano 2021,yo tenía 23 años. Estaba en un supermercado con mi madre y me aleje a coger guacamole. Y derrepente lo vi. Aunque llevase mascarilla sabía que era él. Tenía un bebé en brazos. Era una niña, me fije en el nombre de su mochila y era niña. Había otra chica con ellos y supuse que era la madre de la niña. Agarre una bolsa de nachos y estuve a punto de estamparsela en la cabeza, pero no lo hice. Estaba mi madre conmigo y no quería que supiese todo lo que me había pasado, sufriría mucho. Al llegar a casa encontré el instagram del desgraciado ese y confirmé mis sospechas. Tiene una puta hija. Esa niña algún día será una mujer. Como fui yo, a la que violo.
Nunca denuncie, primero porque no sabía que lo que me había pasado era una violacion y segundo porque no tenía pruebas. En los mensajes de WhatsApp le decía claramente que se la iba a chupar, aunque al final me echase atrás. Vivo tranquila y soy feliz en mi vida, pero a veces pienso en lo que ese desgraciado me hizo y gracias a dios que esa tarde tenía la regla. Siempre me preguntaré a cuantas chicas más les habrá hecho lo mismo.
Cuento esto para que se sepa la verdad, muchísima chicas somos violadas y encima nos acosan en clase llamándonos chupapollas y putas. Todavía tengo esa fama en mi ciudad. Por suerte aprendí a obviar los comentarios. El problema lo tienen esos desgraciados que pierden el tiempo insultando gratuitamente.
Y tú A. Eres el mayor cerdo que he conocido en mi vida. Cuando te dejé me amenazaste con darme de hostias y me llamaste zorra. Y un año después me forzaste. Eres la mayor mierda que existe. Ojalá tu hija y su madre se den cuenta al monstruo que tienen al lado y te manden a la mierda. Te mereces quedarte solo.
Ah, y por cierto. No me jodiste la vida. Soy una chica preciosa con un futuro por delante rodeada de gente que la quiere. Reza para que no acabes en el infierno y no te obliguen a chupar pollas. Infeliz.
M.
