Reproducimos un testimonio que nos ha llegado via mail:
Os leo todos los días y he contestado alguna vez, pero hoy soy yo la que viene a contaros su última historia.
Empezaré cronológicamente e intentaré resumir lo que pueda.
Conocí a Juan en septiembre del 2020. Yo venía de una relación de idas y venidas con mucho sufrimiento.
El chico era muy majete, y se interesó mucho por mí.
Hacíamos deporte casi siempre que nos veíamos y todo muy bien.
Al principio quise ser prudente, unido a que mi relación anterior me había dejado muy dañada y todavía tenía sentimientos por el otro.
Juan estuvo labrando su camino y picando piedra y finalmente, en enero decidí iniciar una relación con él.
Dormíamos siempre en mi casa, no discutíamos apenas, el sexo muy bien, la verdad es que se ganó mi corazoncito.
En Mayo me mudé a su casa para vivir juntos (él llevaba meses deseandolo y pidiendolo). Mi contrato laboral finalizaba en junio y en el piso también, aunque entre vacaciones y paro estaba cubierta económicamente, pues en septiembre volvía a trabajar.
Ya cuando me mudé a vivir con él sentí cierta pérdida de autonomía y mayor soledad que cuando vivía sola, ya que en la otra zona vivían casi todos mis compañeros y amigos de trabajo.

Pasé julio com si com sa, pues él trabaja mucho esos meses y Agosto nos fuimos de viaje y genial.
Cuando me adjudicaron plaza en el mismo sitio que el año anterior, decidimos buscar un baby.
Él había querido desde el principio, y yo no lo tenía tan claro
Pensando que tardaría entre un año o dos, me quedé embarazada en un mes.
Sé que esto debería considerarse una suerte y, efectivamente, lo es, pero el susto también fue grande, en plan, «ya??» «Esto ya va en serio??»
Tuve todo tipo de dudas:
-De todas las parejas que he tenido, porqué él?
-Sólo llevamos un año… No lo conozco lo suficiente…
Todo dudas razonables y lógicas.
Pensé incluso en abortar un día que discutimos… y vi posible el hecho de que pudiésemos separarnos…
Pero ya sentía al peque dentro de mí y la idea no me gustaba.
El segundo y tercer trimestre fueron muy solitarios, la soledad me abrumó.
Él trabajaba mucho y no le veía apenas.
Estuvimos meses sin hacer el amor… (pero no sin deseo, el satisfyer fue mi mejor aliado).
Le pillé alguna conversación con alguna amiga en la que había borrado lo anterior, proponiendole su amiga de quedar.
Sin sexo ni intimidad conmigo, desmotivado también conmigo y consigo mismo (pues por el embarazo no podía hacer todo el deporte que hacíamos antes), nuestra vida había cambiado mucho.
Como trabaja de 8 a 10 muchos días, incluídos algunos sábados,pues la verdad es que dudé de su fidelidad, pues siempre había sido muy activo conmigo al principio y llevabamos meses sin tocarnos.
Cuando le preguntaba me decía que era una pesada y que ese tema le aburría.
Y que no tenía relaciones conmigo porque le daba miedo dañar al bebé (pero yo que sé, el sexo oral no daña al niño, por ejemplo).
Nada más parir hubo una escena en la que se burló de fotos mías en la playa embarazada, junto a su sobrina se partían de risa viendo mis fotos embarazada (a 3 semanas de parir yo).
Me fui llorando y sentí tanto dolor y humillación que luego a solas le insulté incluso.
En la cuarentena me buscaba pero mi cabeza no abandonaba la idea de «ahora que he perdido peso ya me buscas otra vez? Ya te apetece?»
Al mes de nacer el baby mi madre casi se muere y ha estado muy malita, 4 meses ingresada.
Las discusiones con mi pareja han ido a más respecto la educación del niño, a las tareas de casa, a hacer o no planes,…
La Navidad la he podido pasar con mi madre en casa, muy feliz, y fueron días maravillosos.
El día 26 y 27 Juan y yo discutimos mucho y le propuse dejarlo (no es la primera vez).
El 28 se presentó mi padre en su casa (donde estábamos durmiendo en Navidad, vivimos a 8 horas), y empezó a machacarme en resumidas cuentas yo era una mierda y la culpa del fracaso de nuestra relación era mía. Juan era un arcángel y yo poco más que la mierda que caga el arcángel.
Juan habla regularmente con mi tía, así que ella llamó a mi padre que se presentó allí a armarme la marimorena. Me echó de su casa, me dijo que allí no volviese más. Y que Juan y su familia eran todos bienvenidos.
Me generó tal malestar, que recogí todas mis maletas y me fui a mi casa.
Y hasta hoy. Juan ha pasado la Navidad con mi tía, mi padre, su mujer y mi hijo.
Y yo sola en mi casa. Mis amistades de mi zona de origen me apoyan, así como mi madre y hermanas, pero aquí estoy sola y ha sido la peor Nochevieja de mi vida.
Aún estoy en shock pero he llorado un montón estos días.
Necesito mensajes de ánimo, opiniones, críticas (sólo constructivas porfi, que estoy muy bajita de moral), consejos, visiones…
Me he dejado muchas cosas pero considero ya el texto muy largo.
Feliz Año y gracias por leerme, y por adelantado, gracias a las que contesteis.