Hola chicas, en primer lugar quería daros las gracias por lo muchísimo que me habéis comentado y tratado de ayudar en el post que escribí hace unos días https://weloversize.com/topic/creeis-que-el-ghosting-es-malo-siempre-excepcion/ aunque haya opiniones diversas, la mayoría coincidís en lo tristísimo que es lo que he sentido.
Y sí, ahora que estoy en fase de aceptarlo me doy cuenta de lo poquísimo valorada a mí misma que me he tenido que sentir para ponerme la venda en los ojos cada vez que me dejaba sin contestar… incluso a comentarios bonitos, incluso a preguntas, lo tonta que he sido al sentirme emocionadísima cuando reaparecía después de dos o tres días IGNORÁNDOME, sí IGNORÁNDOME, porque no es un despiste puntual, es la tónica habitual.
Lo «tonta» que he sido pensando planes guays que podíamos hacer juntos, proponiéndolos para tener siempre un no o un sí que sólo se quedaba en el aire, sin concretar nunca una fecha real. Lo contenta que he venido de cada cita pensando que es que en persona la atracción e intensidad era brutal y que eso debía compensarme, aunque entre esa cita y la siguiente hubieran dos semanas de vivir en la expectativa, de no puedo, de proponer yo de manera absurda… días en los que yo pensaba que quizá la rara era yo, que debía respetar su espacio, su tiempo, su mochila personal (de la que tanto habla)… aguantando excusas e historias que no tenían ni pies ni cabeza.

Meses de auténtica montaña rusa, porque el día que estaba cariñoso me sentía la mujer más especial del mundo y creía que en algún momento sería así. Ni siquiera me importaba la exclusividad o formalizar en noviazgo, únicamente pensaba que todo iría avanzando. El caso es que ahora lo entiendo, soy consciente y no quiero posicionarme como una pobrecita, yo lo he aguantado, yo he decidido aceptar algo que desde hace mucho tiempo no me hace feliz y es evidente que eso siempre hace mella.
Y a mí me la ha hecho, no sé si es que he salido desubicada de la pandemia o qué me sucede, porque no me reconozco en esta mujer que no deja de pensar en un chico que la ha toreado sin saber mandarle a freír espárragos antes. No he sabido hacerlo antes y lo peor es que ahora pienso constantemente en él, de verdad, es como si estuviera enganchada, me genera pena escribir esto… pero ni siquiera me atrevo a decírselo a mis amigas más cercanas porque después de contarles lo de la chica de badoo «le odian» y no van a entender que yo siga dandole vueltas al tema, cuando yo no soy especialmente de dar mucha cancha a los hombres, todo lo contrario, de decir adiós rapidito. No entiendo cómo esta historia ha podido engancharme más que historias en las que me lo han dado todo de una manera más normal, sin tanto altibajo. Además es que no siento que esté enamorada, no sé lo que es, pero no me lo quito de la cabeza.
Creo que esto ha desvelado que tengo un problema de seguridad, un problema que a simple vista no se ve, pero que existe y por eso me encantaría cualquier consejo que podáis darme para que sea más fácil llevar a la práctica la teoría, para tener presente que he tomado la mejor decisión. ¿Habéis vivido algo parecido? Siento el tostón chicas, es que nunca me ha pasado algo así… estoy perdida y solo quiero levantarme mañana y no acordarme de esta persona.