Me separé de mi pareja cuando mis pequeños tenían dos y cuatro añitos. Han pasado cinco años y he conocido a un chico que creo que merece la pena.
Llevamos juntos un año y pico y, a los ocho meses de estar saliendo en serio, y le presenté a mis hijos.
Al principio todo iba bien, quedábamos para ir al parque y se llevaban bastante bien, pero claro, solo le veíamos de forma conjunta un par de horas de vez en cuando.
Poco a poco se fue introduciendo más en mi núcleo familiar y empezó a quedarse a cenar con nosotros y alguna noche a dormir. Él sabía desde el principio que yo tengo siempre a los niños porque su padre se largó y vive en el extranjero.
Empezó con sutilezas tipo quejándose de que siempre había cosas por medio o de que los niños iban a su bola y discutían para hacer los deberes. Después comenzó a regañarles cuando hacían ruido o se peleaban. A mis hijos eso les molesta porque no es su padre y a mí tampoco me gusta que trate de educarles. Cuando se lo he dicho me dice que si pretendo que esto tenga futuro, él también tiene opinión y no le gusta como educo a mis hijos en algunos aspectos. Dice que soy muy permisiva y que hacen conmigo lo que quieren.
No sé hacia dónde tirar, no es fácil encontrar a alguien que merezca la pena y como pareja es un 10, pero claro, si mis hijos no pueden llevarse bien con él porque les riñe constantemente o a él le afecta todo lo que hacen mis hijos mal (bajo su criterio), yo me encuentro entre la espada de la pared. Soy consciente de que si no hago algo, le voy a perder. ¿Creéis que debería dejarle ejercer ese rol de educador?
