Lo primero quiero avisaros para todas las que seáis aprensivas paréis aquí no quisiera ser yo la culpable de que terminéis hechas un cuadro! Pero de verdad os digo que esta historia es real 100% y que es lo más gracioso-asqueroso-surrealista que me ha pasado en lo que llevo de vida.
Hace algunos veranos decidimos hacer un viaje por Portugal con mi hermana y su familia. Llevábamos dos coches, ellos el suyo en el que iban ella, su marido y sus dos hijos. Y nosotros el nuestro en el que íbamos mi marido, mi hija y yo.
Todo muy divertido el primer día nos echamos a la carretera y yo ya sé que mis sobrinos los pobres son medio socios de la empresa que distribuye la biodramina porque lo pasan fatal en el coche. Se marean seguido. Pero todo parecía ir bien llevábamos ya unos cuantos kilómetros hechos sin percances. Al cabo de un rato me escribe mi hermana por wass y me dice que tienen que parar que el pequeño está fatal y entonces empezó la zapafiesta.
Como íbamos por una carretera de estas como comarcales íbamos parando seguido. Entonces a mí se me dio por proponer el meternos en la autopista que lo mismo así no se mareaban tanto que estaban los pobres que parecían almas en pena de lo pálidos que iban. Realmente íbamos por carretera por disfrutar un poco más del paisaje y los pueblecitos que íbamos encontrando, sin más.
Pues nos metemos en la autopista y durante un buen rato parece que la cosa va bien. Me había intercambiado con mi marido y yo conducía. Mi hija iba dormida y mi marido también. Al rato me empieza a sonar el móvil y no lo puedo contestar, le empiezo a dar golpes a mi marido para que mire a ver qué pasa y me empieza que si cómo se desbloquea este teléfono que si no sé cómo se usa esta mierda…

En plena medio discusión veo de repente que una bolsa de plástico viene directa a nuestro parabrisas, se estampa de lleno y deja completamente embadurnado el cristal con un montón de vómito. Llevábamos las ventanillas un poco abiertas y algo de aquel vómito nos salpicó. La peste era terrible. Yo en shock por lo que acababa de pasar en cuestión de segundos, mi marido muerto por arcadas y mi hija llorando del susto que le dimos al gritar.
Mi marido gritándome que pare que no aguanta más. A mí no se me ocurre nada mejor que poner los limpias, el olor a peor porque no nos acordamos de subir las ventanillas y algo más de vómito que entra en el coche. Entonces mi marido explota y se pone a vomitar entre sus piernas, tooooodo el desayuno y creo que parte de la cena. Mi hija asoma un poco la cabeza, la oigo que se queja del olor y veo por el retrovisor cómo un chorro de vómito sale disparado de su boca hacia mi respaldo. Por favor, éramos el puto vómito-móvil. Por dentro y por fuera.
Tuvimos suerte y al poco vi una señal de gasolinera y allí paramos. Mi hermana iba delante y se ve que ellos tampoco tenía una travesía feliz. Sí, la puta bolsa de vómito era de ellos. Uno de sus hijos había vomitado en la bolsa, el otro se había quejado de lo mal que olía y que iba a vomitar también y en un descuido de los padres la había tirado por la ventana… directa a nuestro coche.
Nos costó mucho, mucho tiempo, eliminar la peste a vómito del coche. De hecho, durante el resto del viaje nadie quería montar conmigo, preferían ir a lo lata de sardinas en el coche de mi hermana.
Pero Portugal divino, ¿eh? XD