En una excursión, mi pareja había hecho un montón de fotos con su móvil a todos aquellos animales. Una vez en casa, le pedí que me las pasara, pero eran tantas que me dio su móvil para que escogiera yo misma las que más me gustaban. Iba mirándolas poco a poco, porque me encantan los animales, hasta que vi una foto un tanto inusual. Una anaconda, pero no la que os imagináis. Era una foto de alguien que se la había sacado a sí mismo de cintura para abajo. Estaba sentado en lo que creo que era un sofá, y se veían unas piernas firmes, y una mano apuntándose al tobillo. Pero no eran los pies lo que me llamó la atención. Se podían ver unos calzoncillos de color negro y bajo ellos, se apreciaba ver medio miembro viril, erecto, grande, con buena forma, buen color, etc… Lo que os decía, una anaconda.

Según la vi, me sorprendió un poco. Acto seguido le fui a preguntar a mi pareja quién era, obviamente no era él, lo habría reconocido. Me dijo que era de Carlos, su compañero del trabajo, se la había enviado por whatsap un día de cachondeo entre ellos, como para ver quien la tenía más grande, o algo así. En ese momento, me eché a reír.
La situación en general, me había resultado graciosa y empecé a reírme mucho, mi pareja viéndome, nos empezamos a reír juntos de la situación.
Pocos días después, tuve ir a buscarle al trabajo. Estaba esperándolo dentro del coche. Y al poco, salió Carlos y vi que me saludaba. Le devolví el saludo y se acercó para preguntarme qué tal todo y demás. La conversación duró un minuto. Un minuto en el que no podía apartar la foto de mi mente, aguantándome la risa. Cuando se fue, volví a reírme yo sola dentro del coche.
Pero chicas, os voy a ser muy sincera. Me gustó lo que vi. La foto en sí, era “bonita”, y por alguna circunstancia, me excitó.
Tanto, que no pude evitar masturbarme esa noche, pensando en Carlos y en mi pareja, en los tres… y lo hice varias veces. Y las noches siguientes también. Esto último no se lo voy a decir a mi chico porque sé que no le va gustar nada. Pero, vamos, digamos que Carlos me subió la libido sin esperarlo. Ahora me siento un poco mal por sentirme así y tener estas fantasías. Pero sigo diciendo, que me resultó graciosa toda la situación.
Abrazos psicológicos!!!