Hola foreras,
Ayer viví la peor consulta de endocrinología que he tenido en la vida…
Nada más empezar la visita, el médico me preguntó si alguna vez había tenido ansiedad. Le contesté que sí, en alguna ocasión (como le puede pasar a cualquiera). Pues bien, con esa sola respuesta ya decidió derivarme al psicólogo y dijo que tenía que tomar psicofármacos. Sin conocer mi historial, sin preguntar más, sin valorar nada. Así empezó la consulta, imaginaos cómo seguía…
Yo intenté explicarle mis entrenamientos y mi rutina, pero me cortó. Ni siquiera me preguntó por mi alimentación, directamente dijo que
“le daba igual lo que hiciera, lo estaba haciendo mal”
. Le dije que mi experiencia también contaba, llevo toda la vida conviviendo con hipotiroidismo y desde hace un año resistencia a la insulina, y su respuesta fue: “Yo no voy a permitir que ningún paciente me diga lo que le pasa. He escrito tres libros.”, he de decir que le felicite irónicamente, pero eso no le quitaba verdad a mis vivencias.
Después vino la joya: me puso como ejemplo el programa Supervivientes. Textualmente me dijo que “si en Supervivientes dejan de comer y adelgazan, eso es lo que hay que hacer”. Vamos, que básicamente estoy gorda porque quiero y que lo único que toca es dejar de comer. Que la perdida de músculo y agua no importan y no tiene que ver cuando le pregunte por esto.
Por si fuera poco, me soltó la ley de la termodinámica con tono despectivo, como si me quisiera ridiculizar diciendo que ya me lo habría dicho algún otro médico, aqui ya toco decirle que esto es algo que se aprende en el instituto, que todos podemos ser leídos. Ya no era solo un mal diagnóstico, era un juicio personal.
Lo más irónico es que yo sí estoy perdiendo peso, despacio pero constante, porque mi metabolismo funciona así. Tengo sobrepeso, si, pero no hablamos de una obesidad excesiva, que esto obviamente no justifica nada. Estoy trabajando con una nutricionista, entreno 5-6 veces por semana y lo único que buscaba en esta consulta era ajustar la medicación para seguir avanzando con salud. Y en lugar de eso me encontré con un sermón lleno de prejuicios y cero empatía.
Salí con una sensación de desconfianza absoluta y pensando que si este trato se lo da a una chica joven o alguien más vulnerable, la destroza. Obviamente, puse una reclamación y no pienso volver.
Por eso escribo aquí, para exponer que estas cosas siguen pasando, y lo peor es que pasa con personas que se supone deberían de cuidar.
¿Conocéis algún endocrino/a de confianza en Guadalajara o Madrid?, que realmente escuche, tenga en cuenta el historial y acompañe en el proceso? No busco milagros ni soluciones rápidas, solo alguien que me ayude a llevarlo con la mayor salud posible.
Esto ocurrió ayer en una consulta privada en Guadalajara
Gracias por leerme
