Buenas! Intentaré contaros la historia de la manera más breve posible y que me digáis si es para tanto mi rayadura de cabeza. He tenido mi segunda cita con un chico al que no veía de hace años… la primera quedada fue bastante bien, nos quedamos calientes a más no poder y la despedida en su coche fue con un gran morreo pasional. La segunda… en principio está todo bien, fuimos a cenar y después pasé toda la noche en su casa, durmiendo incluso abrazados y desayunando en un bar al día siguiente.
Entonces vosotras os preguntaréis ¿Cuál es el problema? Pues que durante la cena estuvimos hablando sobre el tema padres, les dije que los míos estaban divorciados y que me contara un poco más de él, que si sus padres estaban juntos. La respuesta no me la esperaba, fue tal que así: «verás, el tema este de si mis padres están juntos es más complicado» (puso cara de no saber donde meterse y yo no entendía nada) «el caso es que mi padre está MUERTO» Claro, imaginad mi cara… no sabía qué decirle, quería que la tierra me tragara, obviamente yo no lo sabía y él me dijo que no pasaba nada que era lógico que hablando de ello saliera el tema y que así de paso se quitaba eso de encima para decírmelo.

Pero yo me siento muy mal, no sé si le toque algo que no debía… me rallé y estuve dandole vueltas que le pedí disculpas hasta en dos ocasiones. Y como luego al dejarme en casa la despedida fue diferente a la de la primera cita (la segunda solamente me dio un piquito y prou como despedida) y no me ha vuelto a escribir (he de decir que no ha pasado ni un día) pues mirad, yo ya no sé si es que el polvo que pegamos fue una decepción, me ha usado para el sexo o es que ha sido por esa maldita pregunta que no debí haber hecho.
En todo caso soy así de dramas de normal y ahora mismo un poco más porque estoy menstruando y tengo los sentimientos a flor de piel, espero que me entendáis. GRACIAS.