El otro día sin ir mas lejos fui a una tienda local en la que aseguraban (tanto por radio, como por FB o IG) tener todos sus modelos de fiesta en todas las tallas. Estaba tan ilusionada por fin de poder ponerme un traje de colores vivos y con una forma bonita, no el típico de abuela holgado y de colores tristes. Echando una hojeada vi vestidos preciosos y le iba mostrando a mi madre muy ilusionada los que más me gustaron. Entonces llegó el momento de pedirle las tallas a la dependienta. Tras enseñarle cuatro o cinco que me gustaron me dijo de cada uno de ellos que la talla más grande era la 42. Entonces con un poco de vergÜenza le dije que porfavor me mostrara los que habia disponible para mi (talla 48/50 según lo mires) y sin ningún reparo me suelta: «Es que no se tenemos vestidos para tan gordas» ¿Perdón? Se me fueron las ganas de seguir, de hecho cogí a mi madre y me fui, casi llorando.
Tras salir y con mis ánimos por los suelos me propuso ir a unos famosos grandes almacenes y no pude encontrar nada de mi agrado, creo que era más por mis ánimos de mierda que por que no hubiesen vestidos.
Un luness tras ir al médico se me ocurrió entrar en una tienda pequeña que ni por asomo se me ocurría que hubiese a haber tallas para mi, y cual fue mi sorpresa que habia un traje para mi. En la etiqueta marcaba la 46 pero me cabía a la perfección. La dependienta siempre muy amable y animándome en lo que fuese. Una sorpresa vamos.
Pero lo que vengo diciendo es, que señor@s si no tienen un producto que aseguran tener, no nos hagan, ni propaganda engañosa, ni nos hagan perder el tiempo. Porque ni yo ni nadie merecemos ir a un sitio con toda la ilusión del mundo a un sitio para ver que además de no haberlo que nos prometen, las dependientas son unas maleducadas y con pocas ganas de trabajar.