Nunca se puede decir: de este agua no beberé ni este cura no es mi padre. Pero tengo 41 años y nunca he sido infiel. Así que, es posible tener valores y respetar.Hay muchos casados sinvergüenzas o con pareja que cuentan milongas para echar un polvo y mantener la estabilidad en casa (una mujer que le limpia y le cuida los hijos y paga la mitad de las