Hola hermosuras,
Vengo a contaros mi historia a ver si me podéis dar algún consejillo.
Trata sobre la maravillosa familia política, llevo 11 años con mi marido y siempre ha sido un ruido de fondo que me ha estado machacando. El caso es que desde el principio me han colgado el papel de mala n°1. Soy un persona con una mirada muy expresiva y con un corte muy brusco cuando alguien me habla mal como me han hecho tantas veces ellos (que no irrespetuosa, pero si te miro de cara entiendes perfectamente que no consiento ciertas cosas) el caso es que es algo que se prolonga en el tiempo y que consiguen transmitirle a todo el contexto que rodea a la familia.
Yo no se si por necesidad de aprobación o por que he intentado recurrentemente cambiar eso, he puesto todo de mi parte para que la cosa mejore, el caso es que ahora hace un año que parecía que lo había conseguido, habíamos estrechado lazos y compartíamos risas y buenos momentos, aunque cómo siempre hay un ‘pero’ seguía teniendo la fama de rancia, de broma pero siempre me soltaban cosas cómo: menos mal que has cambiado, que si me han tenido que aguantar, que de entrada soy una rancia y un largo etc de lindeces, cosa que me he tragado porque de alguna manera pensaba que me compensaba un poco de ‘abuso’ con el beneficio de vernos a todos bien.
El caso es que he tocado fondo, llevo un par de meses pidiendo que paren que me molesta, que yo no considero que en el pasado me haya portado mal ni que merezca tener que soportar hoy estar encasillada en la bruja de la cuñada pero no hay manera dicen que me lo imagino yo y que no se me puede decir nada, a todo esto mi chico que está por en medio lo pasa mal de un lado y de otro. Lo que peor veo de todo es que siento que como me he impuesto y les he dicho que ya no aguantaba mas el san Benito están retrocediendo a la casilla de salida excrutinandome a mis espaldas y tratándome de borde para arriba. Me siento mal con el tema, me gustaría zanjar, pero siento que lo único que me queda es volver a tragar perlitas en las comidas familiares y aguantar ser la bruja de las malas caras. Es algo que me afecta profundamente y no sé cómo gestionarlo, si tenéis alguna idea estoy encantada de leeros, mil gracias de antemano.