Ayer, después de varios meses dándole vueltas, me armé de valor y dejé a mi novio. En la conversación, le expuse los motivos por los que creía que lo nuestro no funcionaba y el me reconoció que pensaba lo mismo y admitió que lo mejor era dejarlo. Así que en resumen, fue una ruptura pactada, en la que pusimos todas las cartas sobre la mesa y los dos vimos que eso no iba adelante.

Mi problema: después de una noche dándole vueltas, me ha venido una sensación de arrepentimiento enorme y es como si todos los motivos por los que quise dejarle se hubieran esfumado o ya no tuvieran peso, y lo único que quiero es estar con el
Nunca he dejado a nadie, es mi primera vez, y no sé si es parte normal del proceso o es una señal de que igual debería recular e intentarlo de nuevo con el (si el quisiera, que tampoco lo se)